San Martín. Aportes, textos, consignas de trabajo

Carta a los docentes - agosto 2009

DOCENTES DE CONCORDIA CAMINO AL BICENTENARIO

Estimados  docentes:

Nuevamente nos ponemos en contacto con la idea de seguir pensando juntos la historia que nos ha sido transmitida, pero a la vez, intentando pensarnos nosotros a la luz de esas reflexiones.  Ir al pasado para significar y resignificar el presente, recordar el pasado para aprender y también para estimular nuestro espíritu actual.  Hay un relato de Alejandro Dolina que cuenta sobre “un hombre que inventó una máquina que, aspirándolo, lo llevaba al pasado pero antes de someterse a su influjo para viajar  en busca de un amor pasado se hace atar por  sus amigos una mano a un poste con la intención de mantener en ese viaje un punto de unión con el presente y no caer en la locura del delirio “

En la fecha que nos convoca, y alrededor de la figura que recordamos, la historiografía ha acentuado profundamente la imagen que nos ha transmitido el  (difícil de definir) concepto de patria, patriota o patriotismo. Intentando dar un salto por encima de las discusiones y debates respecto de ese tema nos parece interesante resaltar los hechos protagonizados por el general José de San Martín y algunos aspectos de su personalidad para, como hemos hecho en todos los aportes, relacionarlos con la actualidad, con nuestra realidad cotidiana personal y la realidad social y económica y política del país.

Conforme a la temática que hemos venido desarrollando en experiencias anteriores proponemos tres ejes de  reflexión y debate que intentaremos realizar apoyándonos en la figura de San Martín y en la importancia de su obra.

 

Aportes para el trabajo áulico - agosto 2009

Aportes para el trabajo áulico

 

1-      ¿Qué significa ser héroe? ¿Qué es un héroe?  ¿En qué reside el heroísmo?

 

Los héroes existieron, existen y existirán. Según el diccionario son aquellos capaces de realizar grandes hazañas (¿acaso alguien puede dudar de que el cruce de los Andes y la liberación de Chile y de la mitad del Perú lo fueron?), pero esas hazañas son tales porque precisamente son hombres los que las hacen, hombres limitados como los demás pero con una capacidad especial de entrega a una causa. No son semidioses, no mueven como taumaturgos (hechiceros, encantadores o magos) los hilos de la historia. Si así fuera, ¿qué mérito tendrían? Pero si bien no pueden a fuerza de voluntarismo cambiar por sí mismos la orientación de las fuerzas sociales de su tiempo, sí pueden cumplir una función dinamizante en el proceso histórico, extrayendo la máxima potencialidad de ellas y organizarlas de la forma más eficiente posible para acelerar la concreción de la meta colectiva a cuya cabeza se ponen. Eso fue lo que hizo San Martín. En lo estrictamente personal y cotidiano pueden ser, como todos y cada uno de nosotros, injustos, coléricos, contradictorios, codiciosos, soberbios, lujuriosos, abandónicos, etcétera; aunque en general tienen la capacidad de superar o sobreponerse a esas desviaciones si interfieren en la realización del objetivo propuesto, por el que sienten una fidelidad irrenunciable y están comprometidos a cumplir a todo trance.

 

Observen el dibujo y expresen qué significa en su opinión:

 

 

2-¿San Martin fue un héroe? ¿Quien fue San Martín? Su vida y sus ideas

¿Quién fue realmente el Libertador y qué debemos rescatar los argentinos de su lección de vida? Inmerso en un tiempo de cambio signado por la lucha de las fuerzas liberales contra el absolutismo y la dependencia colonial, San Martín, luego de pasar casi toda la primera mitad de su vida en España, abandonó su carrera y su familia para ponerse al servicio de la independencia de la tierra en la que accidentalmente había nacido, mientras la península prácticamente había sucumbido a la invasión napoleónica, quedando como último reducto de la resistencia la ciudad de Cádiz en la que él se hallaba. Además, allí su carrera había llegado a un tope que era casi imposible sobrepasar, dada la estructura estamental del ejército que vedaba el acceso a las altos mandos a quienes carecían de la condición nobiliaria, como era su caso; mientras un ancho campo se abría allende el océano a su noble ambición de conductor militar en potencia, pero sin chance de realización en aquel estrecho escenario: parafraseándolo, puede decirse que en Sudamérica San Martín podía ser lo que intuía que era; si permanecía en la metrópoli, no sería nada.

De vigorosa racionalidad y mentalidad universalista había adherido por su formación masónica a la causa de la autodeterminación de los pueblos y vio en América la Patria en la que era posible la realización de su ideal de libertad fraterna, mientras Europa sucumbía presa del despotismo. Por eso tomó la crucial y meditada decisión que puso una bisagra a su vida: se pasó de filas y sintiéndose “un instrumento de la justicia” puso su espada al servicio de la causa emancipadora que dio sentido a toda su existencia, convertida en una misión que llevó a cabo con una voluntad de hierro.

 

Análisis de la realidad. Profundizar importancia de los compromisos e ideales.  Introducir para la reflexión el momento actual social y educativo; nuestra patria se encuentra ante un hecho excepcional, una pandemia, ¿cómo la enfrentamos? ¿Cómo protegemos a nuestros hermanos más débiles? ¿En esta vuelta a las aulas hay compañeros que no podrán hacerlo? ¿Entendemos que “nos ponemos la camiseta también” por ellos?

 

3-Lo personal y lo social, el espíritu de entrega, el respeto por los espacios institucionales, la mirada superadora de la coyuntura.

 

Él pensaba “en grande”, “en americano” e inevitablemente tuvo que enfrentar el localismo de cortas miras y las ambiciones personales, así como también debió luchar a brazo partido contra la desconfianza y la maledicencia que más de una vez pusieron en peligro la realización de su empresa. Su limpia y fría lógica en el orden de prioridades le hizo sacrificar a quienes lo rodeaban –su esposa, sus amigos de la logia, sus viejos camaradas del ejército de los Andes– hasta llegar a autoexcluirse para que su misión triunfara, porque nunca antepuso a ella su propio protagonismo.

Frente a la incomprensión de sus contemporáneos que vituperaron su nombre, se recluyó en un amargo silencio, soportando con entereza y templanza la soledad que precedió a su gloria. La suya fue, pues, una vida puesta al servicio de un ideal del que nada ni nadie lo pudo desviar. La imperturbable coherencia de su conducta, su espíritu tolerante, su condena de la lucha fratricida y su desapego al poder lo constituyen en un raro y poco imitado ejemplo, sobre todo en estos tiempos de doble discurso, de espíritu faccioso y de ambiciosa venalidad.

Bibliografía: Patricia Pasquali  Historiadora, autora de San Martín confidencial (Editorial Sudamericana).

Una experiencia áulica

Estimados Colegas docentes:

Les hago llegar esta propuesta de trabajo, producto de la experiencia de trabajo áulico de estos días en referencia a la figura de San Martín. El objetivo es intentar que los jóvenes puedan interesarse   por la historia a partir de sentir que el conocimiento les puede aportar cuestiones significativas para reflexionar y significar mejor su realidad cotidiana. Algunas de estas cosas las hemos charlado en la sala  con algunos docentes de distintas áreas y con el aporte de ellos la experiencia ha sido enriquecida y mejorada.

Considero muy significativo que empecemos a valorarnos como productores de conocimiento y no solo como meros reproductores; además, sentirnos capaces de construir alternativas pedagógicas a partir de la experiencia cotidiana en el aula.

En este sentido me gustaría que cada docente pueda de alguna manera registrar su experiencia y luego en otra instancia podamos hacer una evaluación en conjunto de la experiencia recogida ya que eso nos serviría no sólo a nosotros sino también a otros colegas que encuentran los mismos problemas y sienten nuestras mismas limitaciones a la hora de encarar este tipo de trabajos. Con esa intención les cuento mi experiencia:

 

Lo primero que debo decir es que con los tres grupos que trabajé hasta el momento comencé haciendo una introducción breve respecto de la fecha que recordamos, de la importancia que la historiografía asignó a la figura de San Martín,  y, seguidamente pregunté qué recordaban, sabían o podían decir de San Martín. Transcribo algunas verbalizaciones de los alumnos:

-          Que cruzó Los Andes

-          Que es un héroe

-          Que ganó “El Gen Argentino” (programa de Pergolini)

-          Que hay un monumento suyo en la plaza

-          Que era un patriota.

-          Etc.

Recogí la del cruce de Los Andes y repregunté ¿qué significaba? ¿Qué era cruzar Los Andes? La respuesta fue casi unánime “una hazaña”.   Así que una primera cosa que sabíamos era que realizó hazañas como cruzar las cordilleras. Luego la charla (guiada, por supuesto) nos llevó a unir el concepto de hazaña al de héroe y luego, que lo hizo por amor a la patria, finalmente propuse a los alumnos poner en tensión el significado de “héroe” y de “patria”.

 

Respecto de patria concluimos que es difícil de definir, encontrar palabras que representen su significado, pero que lo podemos ubicar en los sentimientos de amor y entrega a los nobles intereses comunes. En cuanto a las características que debía reunir un héroe patriota, tomando como referencia la figura de San Martín, pudimos acordar algunos puntos que serían como requisitos. Se los transcribo con la idea de que puede servir como guía para el análisis y la reflexión áulica:

 

Características o condiciones del héroe:

 

1)       Renuncia. ¿a qué? Por ejemplo a la riqueza (muere pobre), a los honores, a la comodidad, etc. Muchas veces fue tentado con el poder al cual renunció para poder cumplir su misión, es decir pareciera que  es condición hacer cosas nobles sin estar pensando en ese tipo de beneficios.

Aquí sería bueno reflexionar respecto de nuestra cotidianeidad: cuando hacemos algo, ¿estamos pensando en el beneficio económico que nos dará? ¿Buscamos el reconocimiento? Por ahí escuchamos decir: “Y…nadie hace nada gratis”. ¿Es verdad?

 

2)       Ideales – Principios que guían su acción – universalidad de esos principios.

San Martín amaba la libertad y odiaba la opresión, soñaba con liberar a América de la opresión. ¿Qué otra cosa hizo aparte de soñar? (Importancia de la acción).

Nosotros, ¿qué sueños tenemos? ¿Qué ideales? ¿Qué nos gustaría? ¿Qué hacemos por ellos?

Para reflexionar la frase de San Martín “Serás lo que debas ser, si no, no serás nada” Es verdad que no siempre se puede hacer lo que uno quiere, pero también es verdad que muchas veces nos inventamos escollos como pretextos para no luchar.

 

3)       Imagen – Ejemplo. Debe servir para imitar. En este sentido San Martín era muy cuidadoso:

 

“Antes de empezar la campaña del Perú San Martin emite el siguiente comunicado:

 

Ya hemos llegado al lugar de nuestro destino y solo falta que el valor consume la obra de la constancia, pero acordaos que vuestro gran deber es consolar América y que no venís a hacer conquistas sino liberar a los pueblos que han gemido a lo largo de trescientos años bajo este bárbaro de hecho. Los  peruanos son nuestros hermanos y amigos, abrazadlos como a tales y respetad sus derechos como respetasteis a los chilenos. La ferocidad y a violencia son crímenes que no conocen los soldados de la libertad, y si, contra todas mis esperanzas, algunos olvidaran sus deberes declaro desde ahora que será inexorablemente castigado conforme a los artículos siguientes:

1-       Todo el que robe o tome con violencia propiedad ajena será asado por las arma previo al proceso verbal que está mandado observar en el ejército

2-       Todo el que derrame una gota de sangre fuera del campo de batalla será castigado con a pena del talión

3-       Todo insulto contra un habitante del país sea europeo o americano será castigado hasta con la vida de acuerdo a la gravedad del caso

4-       Todo exceso que ataque la moral pública o las costumbres del país será castigado en los mismos términos del articulo anterior

 

Soldados acordaos que toda la América los contempla en la hora actual y que sus grandes esperanzas penden de  que acreditéis el valor y el coraje que os ha distinguido siempre cada vez que los oprimidos han implorado su auxilio contra los opresores”

 

Cuartel General del Ejército Libertador; Pisco, Setiembre de 1813

 

Por último seria bueno reflexionar respecto de la importancia del ejemplo junto a los alumnos, qué entienden ellos, qué buscan imitar y en quiénes.

En estos días pienso trabajar con ellos algunos aspectos de la vida y la lucha de San Martín para que puedan conocerlo un poco más. Y les voy a pedir que realicen alguna producción donde reflejen sus reflexiones, sus conclusiones, mensajes para otros jóvenes, sus sueños etc. (puede ser en colaboración con docentes de otras áreas como Lengua, Artística, etc.)

Espero que les sea útil. Un abrazo.

Coordinación área Ciencias Sociales Polimodal: Profesor Carlos Gómez

 

 

Otros aportes para leer

Preguntas sobre San Martín- Felipe Pigna

Monumento a San Martín en Plaza 25 de Mayo, Concordia.
Monumento a San Martín en Plaza 25 de Mayo, Concordia.

Preguntas sobre San Martín

1) ¿Cuándo y dónde nació San Martín?

José de San Martín nació el 25 de Febrero de 1778 en el pueblo de "Nuestra Señora de los Tres Reyes Magos de Yapeyú" situada en la costa del río Uruguay, en la provincia de Corrientes a casi 780 kilómetros de Buenos Aires.

2) ¿Cómo estaba compuesta su familia?

Su papá, don Juan de San Martín y Gómez había nacido en la Villa de Cervatos de la Cueza, en Castilla la Vieja y era capitán del ejército español. En 1767 llegó al país doña Gregoria Matorras que venía de Paredes de Nava, un pueblo cercano a Cervatos donde conoció a Juan. Se casaron en la catedral de Buenos Aires. Don Juan no pudo estar presente y fue representado por un amigo, el capitán de dragones Juan Francisco de Somalo. El matrimonio tuvo cinco hijos: María Elena, Manuel Tadeo, Juan Fermín Rafael., Justo Rufino y el menor de la familia, José Francisco de San Martín.

3) ¿Cómo era Yapeyú?

Yapeyú fue fundada por los jesuitas en febrero de 1627. Con los años se convirtió en el más importante centro ganadero del Río de la Plata, donde se fabricaban los mejores zapatos de la zona que se exportaban a Chile y Perú. Se producía yerba mate, se fabricaban barcos y funcionaba una importante escuela de música. A partir de la expulsión de los jesuitas en 1767, la actividad económica decayó notablemente pero Yapeyú siguió siendo una ciudad importante dentro de la estrategia española para estas tierras

4) ¿Porqué la familia San Martín se traslada a España?

En diciembre de 1783, Juan de San Martín solicita y obtiene un permiso para regresar a España. La familia se instala primero en Madrid y luego en Málaga, en la calle de Pozos Dulces. Allí José cursa sus estudios primarios en la escuela de Temporalidades cercana a su casa y el 21 de julio de 1789, a los 11 años se incorpora como cadete en el Regimiento de Murcia.

5) ¿Cómo fueron las primeras batallas de San Martín?

A poco de ingresar al regimiento participa en numerosos combates en España y en el Norte de África. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre España y Francia, el joven San Martín se destacó en muchos combates como los de Orán, Pirineos y Rosellón. Fue ascendido a Teniente Coronel y condecorado con la medalla de oro por su heroica actuación en la batalla de Bailén el 19 de julio de 1808

6) ¿Por qué decide regresar al país?

San Martín no olvidada sus orígenes criollos y quiso incorporarse a la lucha por la independencia americana. Un año después de producida la revolución de Mayo, pidió el retiro del ejército español y se embarcó hacia Londres el 14 de septiembre de 1811. San Martín estuvo cuatro meses en Londres. Allí entró en contacto con grupos revolucionarios como la "Gran Hermandad Americana", una logia fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se proponía liberar América con la ayuda financiera de los ingleses. Se relacionó también con políticos vinculados al gobierno británico, como James Duff y Sir Charles Stuart, quienes le hacen conocer el plan Maitland. En enero de 1812 San Martín se embarca en la fragata inglesa "George Canning" rumbo a Buenos Aires.

7) ¿En qué consistía el Plan Maitland?

Thomas Maitland era un general escocés que en 1800 escribió un "Plan para capturar Buenos Aires y Chile y luego emancipar Perú y Quito". Allí proponía ganar el control de Buenos Aires, tomar posiciones en Mendoza, coordinar acciones con un ejército en Chile, cruzar los Andes, derrotar a los españoles y controlar Chile, continuar por mar hacia el Perú y liberarlo. Todo parece indicar que San Martín conoció el plan durante su estadía en Londres en 1811 y, años más tarde, lo tendrá muy en cuenta para desarrollar su estrategia libertadora.

8) ¿Cómo era la situación política en Buenos Aires a la llegada de San Martín?

Gobernaba el Primer Triunvirato integrado por Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan José Paso. Pero el verdadero poder estaba en manos del secretario de gobierno, Bernardino Rivadavia, que venía desarrollando una política muy centralista sin atender los reclamos del interior, cada vez más perjudicado por la política económica de Buenos Aires que fomentaba el libre comercio y mantenía un manejo exclusivo del puerto y las rentas de la aduana. Además, el Triunvirato, por temor a enemistarse con Gran Bretaña (aliada de España), frenaba el proceso independentista y hasta había sancionado a Belgrano por enarbolar la bandera

9) ¿Cómo es recibido? ¿Qué misión se le encomienda?

Es recibido en Buenos Aires por el Triunvirato que le respeta su grado militar de teniente coronel y le encarga la creación de un regimiento para custodiar las costas del Paraná frente al peligro de los ataques de los españoles provenientes de Montevideo. En nuevo regimiento se llamará de "Granaderos a Caballo" y se instalará en el Retiro.

10) ¿Con qué sectores se contacta San Martín al llegar?

A poco de llegar, San Martín entró en contacto con los grupos opositores al triunvirato, encabezados por la Sociedad Patriótica fundada por Bernardo de Monteagudo, y creó, junto a su compañero de viaje, Carlos de Alvear, la Logia Lautaro una sociedad secreta cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constitución Republicana.

11) ¿Cuál fue la primera intervención política de San Martín en Buenos Aires?

San Martín y sus compañeros se decidieron a actuar y el 8 octubre de 1812 marcharon con sus tropas, incluidos los granaderos, hacia la Plaza de la Victoria (actual plaza de mayo) y exigieron la renuncia de los triunviros, porque como dijo San Martín": ...no siempre están las tropas para sostener gobiernos tiránicos.". Fue designado un segundo triunvirato afín a la Logia y a la Sociedad Patriótica integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez Peña y Antonio Álvarez Jonte.

12) ¿San Martín hablaba con acento español?

Don José había pasado la mayor parte de su vida en España,paricularmente en el Sur y por tanto tenía un claro acento andaluz. Así lo cuentan quienes lo conocieron que tambien recuerdan que tocaba muy bien la guitarra y entoba "cantes" típicos de aquellas zona de España.

13) ¿Cuándo y con quien se casó?

Don José se hacía tiempo también para la diversión y poco a poco fue tenido en cuenta en las selectas listas de invitados de las tertulias porteñas. La más famosa y agradable, según cuentan, era la de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, en la que sus hijas, Remedios y Nieves, no perdían de vista a ningún nuevo visitante. Por allí pasó Don José y parece que fue amor a primera vista "Esa mujer me ha mirado para toda la vida", le diría en una carta a su amigo Mariano Necochea. Se casaron el 12 de septiembre de 1812 en la Catedral, después de una firme pero breve oposición de la familia Escalada.

Él tenía 34 años y ella 15.

14) ¿Cuál fue la primera y única batalla que libró San Martín en territorio argentino?

A principios de 1813 los granaderos de San Martín ya están listos para emprender su primera misión: defender las costas del Paraná atacadas por los españoles que buscaban por esta vía aliviar el bloqueo al puerto de Montevideo, sitiada por Rondeau. Los españoles robaban ganado y atacaban los poblados de la costa.

San Martín siguió el movimiento de la escuadra por tierra y se instaló en el convento de San Carlos, posta de San Lorenzo. Allí los esperó hasta que el 3 de febrero de 1813 unos 300 españoles desembarcaron. San Martín ordenó un ataque envolvente y los españoles fueron empujados hacia el río.

15) ¿Cuándo y dónde planeó el cruce de los Andes?

En 1814 se le encomendó el mando del ejército del Norte en reemplazo del General Belgrano. San Martín aceptó el cargo pero hizo saber a las autoridades que sería inútil insistir por la vía del Alto Perú y que se retiraría a Córdoba para reponerse de los dolores causados por su úlcera estomacal y terminar de delinear las bases de su nueva estrategia militar consistente en cruzar la cordillera, liberar a Chile y de allí marchar por barco para tomar el bastión realista de Lima. Repuesto parcialmente de sus males, pero con el plan terminado y aprobado, logró ser nombrado gobernador de Cuyo

16) ¿Qué medidas tomó San Martín como gobernador de Cuyo?

En Mendoza comenzó los preparativos para su ambicioso plan sin descuidar las tareas de gobierno. Fomentó la educación, la agricultura y la industria. San Martín dio un gran impulso a la industria vitivinícola en Mendoza y San Juan importando nuevas cepas y trayendo al país a expertos europeos para mejorar la calidad de los vinos y licores cuyanos. Creó un sistema impositivo igualitario cuidando que pagaran más los que más tenían.

17) ¿Cuándo y donde nació su hija?

Mercedes Tomasa de San Martín nació en Mendoza el 24 de agosto de 1816. Por ese motivo en Mendoza el día del padre se celebra en esa fecha. Mercedes dejó de ver a su padre cuando tenía 4 meses, cuando emprende el cruce de los Andes y se traslada con su madre a Buenos Aires a casa de sus abuelos. Merceditas recién volverá a ver a su padre siete años después.

18) ¿Qué participación tuvo San Martín en el Congreso de Tucumán?

San Martín no estuvo presente en las sesiones del Congreso, pero siguió su desarrollo muy de cerca a través del diputado por Cuyo Godoy Cruz y apoyó la propuesta de Belgrano de coronar a un rey Inca como soberano de estas provincias. Preocupado por la demora en la declaración de la Independencia le escribió a Godoy Cruz pidiéndole que transmita su inquietud y que "es cosa bien ridícula" que tengamos bandera, himno y escarapela pero que no seamos independientes.

19) ¿Cómo se financió el ejército de los Andes?

Se ha dicho muchas veces que fue gracias a las joyas donadas por las damas de la alta sociedad mendocina. Esto no fue así. El total de lo obtenido por las joyas que ya no usaban las damas ricas de Mendoza fueron 216 pesos, lo que apenas alcanzaba por aquel entonces para comprar unas 50 mulas. El ejército pudo armarse gracias al sacrificio del pueblo cuyano que donó ropas, ollas, mulas, armas, alimentos y hasta sus sueldos para poder formar el ejército libertador.

20) ¿Cuánto tardaron San Martín y sus hombres en cruzar los Andes?

El ejército de los Andes partió de Mendoza el 12 de enero de 1817 y llegó a Chile el 5 de febrero. A lo largo de esos 25 días, 5.400 hombres, atravesaron las montañas más altas de América con una temperatura que oscilaba entre los 30 grados durante el día y 10 bajo cero durante la noche. Durante muchos tramos San Martín debió ser trasladado en camilla debido a los terribles dolores provocados por la úlcera

21) ¿Cómo se concreta la libertad de Chile?

A poco de cruzar los Andes, el 12 de febrero de 1817, las fuerzas patriotas derrotan a los españoles en la cuesta de Chacabuco. La excelente táctica militar aplicada por san Martín permitió que sus tropas sólo sufrieran 12 muertos y 120 heridos, mientras que las bajas españolas llegaron a 500 muertos y 600 prisioneros. El triunfo de Chacabuco aseguró la independencia de Chile que sería consolidada un año después, el 5 de abril de 1818 tras el definitivo triunfo de Maipú.

22) ¿Qué apoyos recibe San Martín para la expedición al Perú?

Pocos días después de Maipú, San Martín volvió a cruzar la cordillera rumbo a Buenos Aires para solicitar ayuda al gobierno del Directorio para la última etapa de su campaña libertadora: el ataque marítimo contra el bastión realista de Lima. Obtiene la promesa de una ayuda de 500.000 pesos para su plan limeño de los que sólo llegarán efectivamente 300.000. San Martín regresó a Chile, donde obtuvo la ayuda financiera del gobierno y armó una escuadra que quedará al mando del marino escocés Lord Cochrane.

23) ¿A qué se llamó la genial desobediencia de San Martín?

Cuando se disponía a iniciar la campaña recibe la orden del directorio de marchar hacia el Litoral con su ejército para combatir a los federales de Santa Fe y Entre Ríos. San Martín se niega declarando: "el general San Martín jamás desenvainará su espada para combatir a sus paisanos", desobedece e inicia la travesía hacia el Perú.

24) ¿Cómo fue la campaña del Perú?

El 20 de agosto de 1820 partió desde el puerto chileno de Valparaíso la expedición libertadora. La escuadra estaba formada por 24 buques y conducía a unos 4.800 soldados. El 12 de septiembre la flota fondeó frente al puerto peruano de Pisco. Allí el ejército se proveyó de víveres y aumentó sus efectivos con los pobladores locales, entre ellos muchos esclavos, que se sumaban voluntariamente al ejército libertador. Una división al mando del General Arenales se dirigió hacia el interior del Perú con el objetivo de sublevar a la población y obtuvo la importante victoria de Pasco el 6 de diciembre de 1820. Por su parte San Martín ordenó bloquear el puerto Lima. Así, el virrey De la Serna se vio acosado por todos los flancos y debió rendirse el 10 de Julio de 1821, ese día entró victorioso el general San Martín a la capital virreinal.

25) ¿Cómo fue la relación entre San Martín y Cochrane?

La enemistad entre el marino escocés Thomas Cochrane y San Martín comenzó a gestarse apenas zarparon de Valparaíso rumbo a Lima. Cochrane estaba molesto por tener que obedecer las órdenes de San Martín y generó numerosas situaciones conflictivas durante el viaje. Tras la toma de Lima, argumentando que se le adeudaban varios meses de sueldo, a fines de 1821 tomó varias embarcaciones de la flota y huyó hacia Chile, debilitando notablemente la defensa del puerto del Callao.

26) ¿Cómo fue la actuación de San Martín en el Perú?

El 28 de Julio de 1821 San Martín declaró la independencia del Perú y le fue otorgado el título de Protector del Perú, con plena autoridad civil y militar. San Martín abolió la esclavitud y los servicios personales (mita y yanaconazgo), garantizó la libertad de imprenta y de culto, creó escuelas y la biblioteca pública de Lima. Debió enfrentar graves dificultades financieras, lo que creó entre la población un creciente descontento. Pese a las dificultades San Martín pudo controlar la situación y lograr la rendición de los realistas del Sur y del Centro del Perú.

27) ¿Qué pasó en la entrevista de Guayaquil?

Mientras San Martín llevaba adelante su campaña desde el Sur el patriota venezolano Simón Bolívar, lo venía haciendo desde el Norte. Finalmente los dos libertadores deciden reunirse. La famosa entrevista de Guayaquil (Ecuador) se realizó entre los días 26 y 27 de Julio de 1822. Había entre ellos diferencias políticas y militares. Mientras San Martín era partidario de que cada pueblo liberado decidiera con libertad su futuro, Bolívar estaba interesado en controlar personalmente la evolución políticas de las nuevas repúblicas. El otro tema polémico fue quien conduciría el nuevo ejército libertador que resultaría de la unión de las tropas comandadas por ambos. San Martín propuso que lo dirigiera Bolívar pero éste dijo que nunca podría tener a un general de la calidad y capacidad de San Martín como subordinado. El general argentino tomó entonces una drástica decisión: retirarse de todos sus cargos, dejarle sus tropas a Bolívar y regresar a su país.

28) ¿Qué hizo San Martín tras la entrevista?

Tras la entrevista de Guayaquil San Martín regresó a Lima y renunció a su cargo de Protector del Perú y partió rumbo a Chile donde permaneció hasta enero de 1823. Cruzó por última vez los Andes y estuvo unos días en Mendoza desde donde pidió autorización para entrar en Buenos Aires y poder ver a su esposa que estaba gravemente enferma. Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Martín Rodríguez le niega el permiso argumentando que no estaban dadas las condiciones de seguridad para que San Martín entre a la ciudad. En realidad Rivadavia, que siempre le había negado cualquier tipo de ayuda a San Martín, temía que el general entrase en contacto con los federales del Litoral

29) ¿Por qué decide partir hacia Europa?

El gobernador de Santa Fe, Estanislao López le envía una carta advirtiéndole que el gobierno de Buenos Aires esperaba la llegada del general para someterlo a un juicio por haber desobedecido las órdenes de reprimir a los federales. San Martín le agradece a López su advertencia pero le dice que no quiere más derramamiento de sangre. . Ante el agravamiento de la salud de Remedios, San Martín decidió viajar igual a Buenos Aires pero lamentablemente llegó tarde, su esposa ya había muerto sin que él pudiera compartir al menos sus últimos momentos. Difamado y amenazado por el gobierno unitario, San Martín decide abandonar el país en compañía de su pequeña hija Mercedes rumbo a Europa. Tras pasar brevemente por Londres, San Martín y su hijita se instalan en Bruselas. En 1824 pasan a París para que Mercedes complete sus estudios.

30) ¿Por qué no regresó más a su país?

San Martín seguía interesado e inquieto por la situación de su país. En febrero de 1829, decide regresar al país frente a la guerra con Brasil. Pero cuando llega al puerto de Buenos Aires. Se entera del derrocamiento del gobernador Dorrego y de su trágico fusilamiento a manos de los unitarios de Lavalle. Decide no desembarcar. Muchos oficiales, tanto unitarios como federales, le envían cartas a su barco y lo van a visitar con la intención de que se haga cargo del poder. San Martín se niega porque piensa que tome el partido que tome tendrá que derramar sangre argentina y no está dispuesto a esto. Triste y decepcionado decide regresar a Europa.

31) ¿Cómo fue su relación con Rosas?

En 1838, durante el gobierno de Rosas, los franceses bloquearon el puerto de Buenos Aires. Inmediatamente José de San Martín le escribió a Don Juan Manuel ofreciéndole sus servicios militares. Rosas agradeció el gesto y le contestó que podían ser tan útiles como sus servicios militares las gestiones diplomáticas que pudiera realizar ante los gobiernos de Francia e Inglaterra. Al enterarse del bravo combate de la vuelta de Obligado, el 20 de Noviembre de 1845, cuando los criollos enfrentaron corajudamente a la escuadra anglo-francesa, San Martín volvió a escribir a Rosas y a expresarle sus respetos y felicitaciones. Quizás por este hecho el general dispuso en su testamento que el sable que lo acompaño en todas sus campañas sea entregado a Don Juan Manuel de Rosas, por la satisfacción que tuvo "como argentino, por la firmeza con que aquel general sostuvo el honor de la república contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla."

32) ¿Cómo fueron sus últimos años?

San Martín atravesaba en Europa una difícil situación económica. Del gobierno argentino no podía esperar nada y ni el Perú ni Chile le pagaban regularmente los sueldos que le correspondían como general retirado. Vivía de la escasa renta que le producía el alquiler de una casa en Buenos Aires y de la ayuda de algunos amigos como el banquero Alejandro Aguado que lo ayudó para poder comprar su casa de Grand Bourg. San Martín para ese entonces estaba muy enfermo. Sufría asma, reuma y úlceras y estaba casi ciego. Su estado de salud se fue agravando hasta que falleció el 17 de agosto de 1850.

Fuente: www.elhistoriador.com.ar

 

 

 

 

La historiografía en imágenes

La historiografía en imágenes - San Mart
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Una carta reveladora

Carta de Pueyrredón a San Martín

Fuente: Busaniche, José Luis. San Martín vivo. Bs. As. Eudeba, 1963. Serie del Siglo y Medio N57, págs. 52 y 53.

En carta del 2 de noviembre le dice Pueyrredón: "A más de las 400 frazadas van ahora 500 ponchos, únicos que se han podido encontrar . . ., está dada la orden para que se remitan a usted las mil arrobas de charqui que me pide; para mediados de diciembre, se hará. Van oficios de reconocimiento de los cabildos de esa y demás ciudades de Cuyo. Van a los despachos de los oficiales. Van todos los vestuarios pedidos y muchas más camisas. . Van 400 recados. Van hoy, por el correo, en un cajoncito, los dos últimos clarines que se han encontrado. En enero de este año se remitieron a usted 1389 arrobas de charqui … Van los 200 sables de repuesto que me pidió. Van 200 tiendas de campaña o pabellones, y no hay más. Va el Mundo. Va el Demonio. Va la Carne. ! Y yo no sé cómo me irá con las trampas en que quedo, para pagarlo todo, a bien que, en quebrando, cancelo cuentas con todos y me voy yo también para que usted me dé algo del charqui que le mando y. . . .! No me vuelva usted a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido ahorcado en un tirante de la Fortaleza". Y en otra: "Adiós mi amado compañero; estoy formando un derrotero hacia los patagones, para irme con varios amigos, si no salimos bien en la empresa de Chile". A fines de 1816, estaba San Martín "listo para la de vámonos", como él mismo lo dijo. El ejército de los Andes tenía 5.200 hombres, 10.000 mulas de silla y carga; 1.600 caballos de pelea para maniobrar en el llano; 600 reses en pie para ser faenadas en el camino; 900 tiros de fusil y carabina; 2.000 de cañón a bala; 2.000 de metralla y 600 granadas. Además todos los aprovisionamientos más necesarios para la campaña. Como le faltaron todavía mulas, escribió a Guido: "Si no puedo reunir las mulas que necesito me voy a pie. . . Es menester hacer el último esfuerzo en Chile pues si ésta la perdemos todo se lo lleva el diablo".

 

San Martín y Belgrano - análisis de un historiador

LA HISTORIA EN UNA FOTO – Diario Clarín – Enero de 2009

La cumbre de San Martín y Belgrano



En enero de 1814, en la posta de Yatasto, los dos generales hablaron del curso de la revolución. A partir de allí los senderos se bifurcaban, pero creció entre ellos una relación de honda amistad. /  Felipe Pigna. HISTORIADOR

Con todas sus esperanzas, toda la ansiedad y la historia por delante, en enero de 1812 José de San Martín -con sus casi 34 años por estrenar- emprendió el regreso a su tierra natal a bordo de la fragata inglesa George Canning. A poco de llegar y tras ponerse en contacto con la masonería local y los miembros de la Sociedad Patriótica comandada por Bernardo de Monteagudo, al futuro Libertador se le encargó una misión fundamental: frenar los ataques españoles que venían desde Montevideo. Qué distintas habrían sido nuestras infancias y nuestros entusiasmos patrióticos si antes de enseñarnos de memoria la Marcha de San Lorenzo nos hubieran explicado por qué se libró aquel combate, qué intereses estaban en juego o, aunque sea, qué quería decir "Febo". Nos tendrían que haber dicho, por ejemplo, que las fuerzas españolas de Montevideo llevaban adelante una férrea resistencia contra el gobierno de Buenos Aires y constituían un verdadero peligro para la continuidad de la Revolución.

En una carta dirigida al jefe de las fuerzas sitiadoras en Montevideo, Manuel de Sarratea, fechada el 25 de diciembre de 1812, el triunviro Paso le informaba de un plan del enemigo que se pondría en ejecución de un momento a otro y que consistiría en: "un desembarco en ésta [Buenos Aires] o en alguno de los puntos inmediatos por una combinación de los españoles europeos: una salida general contra el ejército sitiador: una expedición sobre baterías de Punta Gorda, Santa Fe o Bajada: otra igual sobre el Uruguay y contra el cuartel general en otro punto que nos corte el pasaje libre de nuestras correspondencias y pertrechos". Para frenar estas amenazas, a principios de 1813 se les encomendó a los Granaderos de San Martín su primera misión. Debían defender las costas del Paraná, atacadas por los españoles, que trataban de aliviar el bloqueo al puerto de Montevideo robando ganado y saqueando los poblados de la costa, causando graves daños a la economía regional. San Martín, que esperaba ansioso la oportunidad de entrar en combate, realizó un prolijo trabajo de inteligencia y pudo confirmar las sospechas de Paso.

Aquel 3 de febrero de 1813, el futuro Libertador libraría su único combate en territorio argentino. En apenas quince minutos de encarnizada lucha en la que estuvo seriamente en juego su vida, los realistas fueron barridos y dejaron en torno al convento 40 muertos, 14 heridos y prisioneros, dos cañones, 40 fusiles y una bandera. Las bajas de los patriotas fueron 16 muertos y 20 heridos. El objetivo militar se había cumplido: defender el Litoral desde Zárate hasta Santa Fe.
Políticamente, el triunfo de San Lorenzo aumentó el prestigio de San Martín y disipó todas las dudas de quienes, como Rivadavia, desconfiaban de su larga permanencia en los ejércitos españoles. Desde comienzos de 1813 funcionaba en Buenos Aires la Asamblea General Constituyente. Para muchos, entre los que se contaban San Martín y Belgrano, era la gran oportunidad para declarar la independencia y reafirmar la decisión de guerra a muerte con España.
Lamentablemente, los terratenientes porteños y su principal representante y presidente de la Asamblea, Carlos María de Alvear, no pensaban lo mismo.

El ex amigo y compañero de San Martín aprovechó la oportunidad que le brindaba el alejamiento del coronel -que se oponía a sus ambiciones centralistas- para crear un poder ejecutivo unipersonal, el Directorio. Corría el año 1814 cuando San Martín fue designado al frente del Ejército del Norte en reemplazo de su querido y admirado general Belgrano, que la venía peleando desde el inicio mismo de la Revolución. Éste había insistido en que se sentía más útil para las tareas de gobierno, donde podría haber puesto en práctica sus geniales y avanzadas propuestas económicas de reforma agraria y fomento de la industria. Pero, se sabe, esas ideas no les sonaban para nada simpáticas a los poderosos de Buenos Aires y uno de los más lúcidos cuadros políticos de la Revolución terminó de campaña militar en campaña militar.

Don Manuel conocía muy bien las penurias que pasaban sus soldados. Era el mismo hombre que compartía hasta la miseria con su tropa y que donó sin dudarlo, para la construcción de cuatro escuelas, 40.000 pesos oro de la época (el equivalente a 80 kilos de oro) que se le habían otorgado por sus triunfos militares. Aquel pensador extraordinario, pionero de la educación popular en nuestro país, que decía que se debía incluir en pie de igualdad a las mujeres, se cansaba de mandar partes en los que describía el estado de sus hombres, los que le ponían el pecho a las balas en la última avanzada contra los godos.

Por supuesto que los "señores" de Buenos Aires, que destinaban fondos millonarios para destruir a Artigas y que se repartían los beneficios del monopolio del puerto y de la Aduana, ni se dignaban contestarle. Hasta que a Belgrano le subió la temperatura más de lo previsto y les mandó este parte que los denunciaba magistralmente: "Digan lo que quieran los hombres sentados en sofás, o sillas muy bonitas que disfrutan de comodidades, mientras los pobres diablos andamos en trabajos: a merced de los humos de la mesa cortan, tasan, destruyen a los enemigos con la misma facilidad que empinan una copa (...) Si no se puede socorrer al Ejército, si no se puede pagar lo que éste consume, mejor es despedirlo".

Ya no esperaba respuestas y se le ocurrió repartir terrenos a cada regimiento para su cultivo; todos tuvieron una huerta abundante de hortalizas y legumbres, y de este modo, llenaron su necesidad y entretenían su equipo, porque los frutos que sobraban se vendían en beneficio de todos los soldados que los habían cultivado. Aquel querido Manuel, estimulado por los triunfos de Salta y Tucumán, había entrado con sus tropas al Alto Perú, pero los realistas habían recibido refuerzos y armas desde Lima y derrotaron a los patriotas en Vilcapugio el 1 de octubre de 1813 y en Ayohuma el 14 de noviembre. Belgrano, enfermo de paludismo, debió batirse en retirada con lo poco que pudo salvar.

Estos eran los hombres que se iban a encontrar bajo aquellos cielos y rodeados de esos maravillosos cerros para pensar la libertad de América, para ver cómo seguía la lucha sin cuartel. Sabían que sólo contaban con el coraje propio y de sus hombres y con la colaboración inestimable de aquel pueblo que aportaba hasta lo que no tenía, de aquellas mujeres y niños que armaban verdaderas redes de espionaje y logística. El encuentro entre los dos patriotas se produjo en enero de 1814 en la posta de Yatasto, donde tuvieron tiempo de conversar sobre el estado de la Revolución, de dolerse de la inoperancia e incomprensión del gobierno central y de coincidir en muchas cosas, entre ellas, en un par de certezas: estaban "abundantes de escasez" y "la soledad no dejaba de acompañarlos".

San Martín traía instrucciones reservadas del Directorio que le ordenaban remitir a Belgrano para ser juzgado por las derrotas de Vilcapugio y Ayohúma, pero estaba completamente en desacuerdo con la absurda disposición y se negó a entregar a su compañero. A partir de entonces, los senderos de la Revolución se irían bifurcando y la vida no los volvería a juntar físicamente. Creció entre ellos una relación de profunda amistad, expresada en innumerables cartas en las que se trasluce nítida la comprensión, la solidaridad, el apoyo político y la mutua admiración.

San Martín reorganizó el ejército y lo dejó en las mejores condiciones posibles. Pero sus pensamientos volaban hacia otra parte. Estaba absolutamente convencido de que las sucesivas derrotas en el Norte ya eran suficientes para demostrar que había que buscar otro camino para terminar definitivamente con el enemigo y su centro de poder en Lima. Con la tranquilidad y la admiración que le provocaban el gran Martín Miguel de Güemes y su pueblo en armas para encarar la defensa del Norte como nadie, se permitía comenzar a soñar con el plan continental de liberación.

 

 

La libertad de las personas esclavas

San Martín y la libertad de los esclavos en el Perú

El 17 de agosto de 1850 moría en Francia José de San Martín. Tras pelear en España contra las tropas napoleónicas, regresó a su patria en 1812. Tuvo su primera victoria a favor de la causa de la independencia de América en el combate de San Lorenzo, al frente de los Granaderos a Caballo. Más tarde, como parte de su estrategia de liberar Chile y Perú del dominio español, asumió la gobernación de Cuyo y organizó el Ejército de los Andes. Tras cruzar la cordillera, obtuvo las victorias de Chacabuco, en 1817, y de Maipú, en 1818, que aseguraron la independencia de Chile. En julio de 1821 entró en Lima, Perú, y el 28 de ese mes declaraba la independencia de ese país. El 3 de agosto San Martín tomó el título “Protector del Perú”. A continuación transcribimos el decreto de San Martín poniendo en libertad a los hijos de esclavos nacidos después de proclamada la independencia, del 12 de agosto de 1821.

Fuente: LEVENE, Ricardo, Historia de América, Tomo VI, Independencia y organización constitucional, Jackson Editores, Buenos Aires, 1940, pág. 119.

“Cuando la humanidad ha sido altamente ultrajada y por largo tiempo violados sus derechos, es un grande acto de justicia, si no resarcirlos enteramente, al menos dar los primeros pasos al cumplimiento del más santo de todos los deberes. Una porción numerosa de nuestra especie ha sido hasta hoy mirada como un efecto permutable, y sujeto a los cálculos de un tráfico criminal: los hombres han comprado a los hombres, y no se han avergonzado de degradar la familia a que pertenecen, vendiéndose unos a otros. Las instituciones de los siglos bárbaros apoyadas con el curso de ellos, han establecido el derecho de propiedad en contravención al más augusto que la naturaleza ha concedido. Yo no trato, sin embargo, de atacar de un golpe este antiguo abuso: es preciso que el tiempo mismo que lo ha sancionado lo destruí: pero yo sería responsable a mi conciencia pública y a mis sentimientos privados, si no preparase para lo sucesivo esta piadosa reforma, conciliando por ahora el interés de los propietarios con el voto de la razón y de la naturaleza. Por tanto declaro lo siguiente:

  1. Todos los hijos de esclavos que hayan nacido y nacieren en el territorio del Perú desde el 28 de julio del presente año en que se declaró la Independencia, comprendiéndose los departamentos que se hallen ocupados por las fuerzas enemigas y pertenecen a este Estado, serán libres y gozarán de los mismos derechos que el resto de los ciudadanos peruanos, con las modificaciones, que se expresarán en un reglamento separado.
  2. Las partidas de bautismo de los nacidos serán un documento auténtico de la restitución de este derecho. Imprímase, publíquese y circúlese.

”Dado en Lima, a 12 de agosto de 1821 – 21ª de la libertad del Perú –San Martín – B. Monteagudo.”