Narrativa 1

Testimonio.  Concordia, agosto de 2008.

 

  "Concurrí a la Escuela Normal y cursé 4to. año en el 63 y terminé 5to. año en el 64.

 

  El método que utilizaban los profesores era inductivo-deductivo.  El profesor exponía su clase y los alumnos escuchaban y escribían.  En la clase siguiente los alumnos recitaban la lección.

 

  Las materias que teníamos eran Matemática, Castellano, Historia, Geografía, Anatomía, Botánica, Zoología (1ro., 2do.,3ro.), Moral y Civismo, Física y Química, Idioma (inglés o Francés), Música, Educación Física.

 

  En cuanto a si había materias que trataran sobre los derechos humanos, puedo contar que había materias que trataban temas morales, sociales y cívicos.

 

  La opinión se daba levantando la mano; dependía del profesor si daba la oportunidad.

 

  Se diferenciaban las buenas y malas acciones.  Por ejemplo para el buen alumno existía el cuadro de honor y para la falta de respeto o mal comportamiento, existían las amonestaciones.

 

  En cuanto a la vestimenta iban pulcros y sobriamente  vestidos, el varón (alumnos) de uniforme o el tradicional guardapolvo.  El profesor, de traje y corbata y las profesoras arregladas sin provocar.  Las alumnas no estaban pintadas, el cabello atado y los guardapolvo debajo de las rodillas".

 

Copia textual de la narrativa.

 

Narrativa 2

Testimonio de: Oscardo Domingo Ava, Concordia, julio 2008.

 

" En el comienzo del año 1970 estaba de director de la escuela el Sr. Sergio Gómez, como vice estaba el profesor de Geografía Dupleich, éste tenía un hermano que era profesor de Matemática, muy instruido en la materia.  Una de las materias que nos permitía desarrollar nuestra imaginación era dibujo, la profesora era la sra. de Beleza o algo así.  El secretaio del colegio era el Sr. Felice que a su vez era profesor de Actividades Prácticas.  Otro profesor de Geografía era el Sr. Gay y el libro en esa época fue editado por Passadori.

 

El libro de Historia más querido por los profes era el de Astolfi; había otra versión (Teniente Ibáñez).  El profe de Historia más querido y respetado era el Sr. Martino.  Este llegaba al aula y tenía un plano de los asientos.  Cuando exponía un alumno, él paraba la clase y al mejor estilo de la batalla naval, elegía otro alumno que continuara con la clase; si respondía bien le ponía la nota de concepto y lo hacía sentar, el alumno del frente seguía y luego volvía a hacer lo mismo.  El que iba sin estudiar "alambraba"  toda la clase; para la nota de la libreta se fijaba cuántas veces respondió bien más la nota de la prueba y si pasó al frente.

 

Se respetaba mucho a los profes.  Cuando ingresaban al aula todos nos parábamos para saludar y nos sentábamos cuando ellos autorizaban.

El uniforme era el guardapolvo para todos, salvo justificativo de los padres de que estaba lavado.  Para Educación Física, pantalón azul y buzo azul, remera blanca y espores blancoa.  Uno de los profes era Alfredo De Donatis.

 

Teníamos Educación Democrática, esa cátedra la dictaba el Prof. Ferreyra; Botánica con la Sra. Giorgio; Biología con la Sra. de Estevez, Música con la Srta. Guidobono, Inglés con la Sra. de Mancioni.  Las clases de Castellano la dictaba la Sra. de Palma o Sra. de Buffa.  Nuestros preceptores eran maestros por la tarde y todos usaban guardapolvos, salvo los profesores.

 

Para el estudio de Biología se hacían terrarios y ocupábamos el sótano del ala izquierda.  Allí había una lupa estereobinocular para observar los insectos.

 

Se clasificaba la conducta y las medidas eran suspensión y amonestaciones, a las 25 el alumno perdía el año.

 

En esa etapa, al terminar el 5to. año te recibías de maestro/a.  A mediados de los años 70 más o menos había que cursar dos años más, sexto y séptimo, para obtener el título de maestro.

 

En mi año, por ejemplo, éramos tres varones y cuarenta y tres mujeres.  Todos los días se escribía en la margen superior derecha del pizarrón la fecha y el año.

 

 

Los porteros, encargados de tocar el timbre, tenían guardapolvos color marrón, uno de ellos era de apellido Benítez. 

En el ala izquierda era el patio de los varones y al fondo de la galería había un equino embalsamado.

A la izquierda del guardapolvos, del lado de nuestro corazón, llevábamos un distintivo de la escuela, prendido con alfiler de gancho". 

 

Narrativa en letra manuscrita de O. D. Ava
Narrativa en letra manuscrita de O. D. Ava

 

 

 

Copia textual de la narrativa de Oscar Domingo Ava.

 

- Alumna responsable: Giovanna Ava, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc.-

Narrativa 3

Testimonio de Lucrecia, julio de 2008.

 

"Leí los testimonios y quiero hacerles llegar también el mío, para que si les interesa lo suban a la página.

 

En el año 1979 estaba ya de director el Prof. Dupleich de Geografía, Carlos, que enseñaba dictando los contenidos de la materia.  Me acuerdo que lo tuve en varios años distintos.  Creo que también llevábamos libro de Geografía. 

Antes de entrar formábamos y también antes de salir; también se formaba después de cada recreo.  Los preceptores nos contaban para ver si estábamos todos, especialmente en 5to. año.  Eran preceptoras, maestras de la tarde.

 

Iban muy pocos varones y la gran mayoría éramos mujeres. 

 

En 5to. año teníamos una profesora que nos daba Higiene, tomaba todos los días la lección de memoria, a varios alumnos y después dictaba toda, pero toda la clase.  Si no me equivoco el apellido era Salinas.

 

Nos sentábamos en filas alineadas, no trabajábamos en grupo. 

 

La profesora de Historia nos explicaba la historia, que muchas veces era sobre la cantidad de soldados y de las batallas de los próceres, como si fuera un cuento.  Dibujaba en el pizarrón gráficos sencillos para explicarnos las tácticas.  Esto hacía que nos fuera más fácil memorizar, porque estudiábamos mucho de memoria, ella nos decía en cada clase de qué página hasta qué página había que estudiar y luego, en la clase siguiente, llamaba alumnos y estos repetían lo estudiado.  Nada de analizar o establecer relaciones.  Era una historia del pasado.  Se consideraba que algo era histórico si había pasado bastante tiempo del hecho para tener, nos explicaban, objetividad.

 

Practicábamos también para los desfiles patrióticos, a paso militar, como se hacían en esa época.

 

La disciplina era estricta y, en muchos casos, sin sentido ni contemplaciones. Por ejemplo, las mujeres no podíamos llevar pantalón ni campera sobre el guardapolvo, no importa qué frío hiciera.  A la entrada, cuando entrábamos formados, se paraba en la galería la jefa de preceptores, Amelia Minondo o Finondo, y te hacía sacar el abrigo; los amontonaban en un sillón de cuero marrón que había y a la salida lo buscabas.

 

Teníamos una profesora de Lengua, Josefa Buffa, que era muy estricta.  Hacía chistes e ironías sobre los alumnos que llamaba al frente, y muchas alumnas se inhibían o lloraban.  A veces, los días lunes preguntaba cuál había sido el evangelio que se había leído el domingo en misa. 

De esta profesora recuerdo algo que tiene que ver con la guerra de Malvinas: nosotros en ese momento rezábamos en el aula todos los días a la entrada por los soldados, algo en que nos pusimos de acuerdo y todos los profes nos acompañaban.  Pero ella no. La criticamos mucho por esa actitud que considerábamos poco patriótica.  Nunca nos explicó por qué lo hacía.  Después de habernos enterado del gran engaño de Malvinas, hoy me pregunto si no tendría que ver con una postura política  de crítica"

 

Narrativa recibida a través de la página. 

Noticia periodística

 

Noticia periodística del 21 de octubre de 1975:

 

alumnos de Normal en viaje de estudios a Mendoza, Córdoba y San Juan.

Narrativa 4

Salón de actos de la escuela Normal en la actualidad.
Salón de actos de la escuela Normal en la actualidad.

Testimonio de Ernesto Walter White, subido a la página- Concordia, agosto de 2009

 

La escuela que me albergó desde mi niñez hasta mi adolescencia fue la Escuela Norma Mixta D. F. Sarmiento. Muchos y variados los recuerdos que guardo de esa escuela querida. En su primera etapa, la infancia desde 1er.grado has el 6º, hay cosas que uno no las tiene presente pero hay otras que han quedado como imágenes fijas que no se borran con el correr del tiempo.

 

 

 

 

Cuando hablo de las imágenes me refiero a las distintas docentes que he tenido por educadoras y principalmente a la maestra de 1er. Grado que vivía por calle 25 de Mayo a la vuelta de la escuela, y que me he enterado que aún vive en Bs. As. ; la maestras de 3er. ,5º y 6º grado que cuando practiqué para maestro , fueron también las mismas docentes que me orientaron.

Narrativa 5

 

 

Testimonio subido a la página por Ernesto Walter White, 66 años, titular ESC. 52-Dos Naciones. EGB.2 4º año.-

"Antes que nada quiero felicitarlos por la importancia que tiene esta página y que a la vez sirve de puente entre aquellos que hemos partido una vez finalizada la Escuela Secundaria.
Toda mi formación la hice en la Escuela Normal Mixta D.F.Sarmiento en Concordia (ER), solo el 4º grado no lo hice aquí, pero sí en una Escuela de San Martín de los Andes -Neuquén.- aprovechando que las clases son en verano, ya que había perdido el 1er. grado por un accidente que tuve cuando tenía 7 años, luego retomé en el 5º grado y ahí hasta finalizar la carrera de Maestro Normal Nacional en el año
1960, junto con las Bodas de Oro de la Escuela.
Ingresé a la Secundaria en el año 1956, en la misma Escuela, como les manifestara.  Usábamos  guardapolvo blanco y debíamos llevar camisa con corbata, y zapatos marrones o negros bien lustrados y media ¾ marrones, las niñas de igual manera con guardapolvo almidonado y medias 3/4 y zapatos.
Estoy contando de una época en la cuál el escenario era completamente distinto al que hoy vivimos, porque digo esto, porque si tomamos en cuenta la población, era mucho menor, o sea que la demanda por escuela no era tan grave como hoy, pero sí se fue complicando a través del tiempo, tanto por el crecimiento demográfico, como por otros factores que incidieron sobre la marcha económica, política y social de nuestra nación, como la falta de recursos para contener a través de tiempo estos  requerimientos,  mantenimiento, construcción de nuevas escuelas, etc.
Si bien la disciplina era muy estricta, siempre imperó el respeto y los buenos modales para con el otro, conducta que venía incorporada desde el hogar, nuestros padres también eran muy exigentes.

Cada curso, compuesto por tres divisiones estaba a cargo de una preceptora, las que también eran muy exigentes y de carácter fuerte, se las respetaba.
Las materias que se daban eran Matemáticas, Castellano  (hoy Lengua), Introducción Cívica, Historia Antigua y Medieval, Geografía,  Botánica. Zoología, Música. Educación. Física, Trabajos Prácticos.  A medida que avanzaba en los años, cambiaban: en 4º y 5º, Didáctica, Pedagogía, Historia  de la Educación y también idioma, Inglés y Francés, hasta 3er. año, ya a final del 4º años realizabas las primeras prácticas de la enseñanza, con los alumnos de la Escuela Primaria, que funcionaba por la tarde, la Secundaria lo hacía por la mañana.

Ya en 5º año practicabas desde comienzo de año hasta finalizar, se formaban en grupos de 4 alumnos y se les asignaban distintos grados.

Para realizar las mismas, la maestra del curso realizaba las críticas, que así se llamaban al igual que cada maestro que observaba.

En cuanto a los profesores muchos de ellos infundían respeto con su sola presencia en el aula, no levantaban lo voz, pero sí eran muy buenos en el sentido de explicar y orientar al alumno, otros tenían otras modalidades, hay que ver que en una Institución el cuadro de profesores se va renovando permanentemente y con ello las nuevas ideas y modales, acordes a los tiempos que se viven.
Estudiábamos con libros que comprábamos en las librerías, de Matemáticas, Historia, Filosofía, etc.; nos indicaban el título y los autores. No se usaban fotocopias. Se hacían resúmenes de los temas que
nos indicaban para estudiar o nos agrupábamos para estudiar, en casa de algún compañero.

Las evaluaciones consistían en pasar al frente y en forma oral explicar el tema que nos indicaban.  De acuerdo a la materia se usaba el pizarrón para explicar. En Castellano, eran escritas y dictados para corregir ortografía y caligrafía, o en su defecto en formal oral analizar distintas oraciones.
En cuanto a las sanciones consistían en amonestaciones de 0 a 25, el que cubría el total era expulsado de la escuela, muy contados los casos en que se reincorporaba, como los casos de poner las amonestaciones, ya que éramos conscientes de que la Escuela es un lugar para estudiar y aprender y no para acumular faltas y acarrear problemas, muy contados eran los casos.

En cuanto a la relación entre alumnos y profesores, se daba más en los años superiores que en los primeros años, el alumno de ese momento era más bien tímido y mantenía una distancia entre él y su profesor, salvo contadas excepciones.
El buen alumno debía reunir las características  de responsabilidad, cumplimiento, respeto y buenos modales, cosa que creo que a través del tiempo no se debe modificar, lo que se modificó fueron las actitudes, pero por otros factores que analizaré en otro comentario.
Los profesores de ese momento se ocupaban mucho de la enseñanza, se podría decir de algunos de ellos que eran académicos, por el buen trato y la capacidad de enseñar que albergaban.
En algunas materias, se producía el debate, y con profesores que se prestaban a ello, otros no.
Como manifestara anteriormente, formábamos grupos para reunirnos y preparar juntos temas, y en la escuela no se hacían éstos, salvo en algunas materias.
Los grupos eran mixtos, generalmente eran más niñas que varones, no había mayormente dificultad para ubicarse dentro del aula, teníamos libertad, salvo algunos casos puntuales. No había un patrón para la ubicación.

Los actos se celebraban en las distintas fechas patrias, como al inicio y finalización del año lectivo, también, se hacían bailes festivales con bailes folklórico, se preparaban obras de teatro que luego se
presentaban en el cine Auditórium con premios para las mejores; se proyectaba cine, ya que la escuela cuenta con un salón adecuado para ello.
Anécdotas de la escuelas hay muchas, como buenas, regulares o malas. Pero hubo una que me quedó marcada para toda la vida y que me sirvió de ejemplo y de la responsabilidad que cada uno debe asumir en su vida y fue en oportunidad de que debía sacar un tema para una práctica que debía realizar en 3er. grado y como adolescente que uno es muchas veces, me olvidé, y ello me costo un "0" grande como una casa.  Qué hice, solicité permiso a mi profesora de práctica para realizar clases complementarias a las que tenía asignadas y fue así que en cada una de ella obtuve una calificación de 10 y pude de esa manera con el "0" cerrar el trimestre con un promedio de más de 7.
Tener fotos si las hay, pero tendría que clasificarlas y ver la manera de como enviárselas.
Por último, me recibí con las Bodas de Oro de la Escuela en el año 1960, y el año que viene si Dios quiere, con el Centenario de la misma, cumplo las Bodas de Oro como Maestro egresado de dicha Escuela.

Narrativa 6

Enviada a la página- diciembre de 2009

 Enviada a la página por Anita Moltedo de Pellegrino,  actual Rectora de la Escuela Técnica Nº 2 “B.Rivadavia” de Corrientes- Capital.

 

 

 

Soy Anita Luisa Moltedo de Pellegrino. Los felicito por la iniciativa de tomar el testimonio de aquellos que fuimos alumnos de la Escuela Normal Mixta “Domingo Faustino Sarmiento”- vitam impendere vero- Leer la narrativa 5 de Ernesto me trajo ese aire de nostalgia de lo pasado. Como él estuve desde 1956 a 1960. No íbamos a la misma división porque la nuestra era la “B”. Y digo nuestra porque tenía una hermana gemela. Y, nosotras nos sentábamos en el mismo banco o al lado. Y cuando los profesores sacaban enigmáticamente la libreta casi temblábamos. Podía ser Anita o Lía, porque así nos distinguían. No había tanta distancia en el trato. Era otra época convengamos. Teníamos límites precisos en todo. No nos dábamos cuenta ni lo cuestionábamos. Lo pasábamos dentro de nuestro mundo adolescente muy normal. La educación era estricta. El cumplimiento de nuestras obligaciones estaba “soportado” por una relación familia-escuela con pocos gestos, pero fuerte. Nosotros sabíamos que teníamos que estudiar. No era necesario que nos lo recordasen. Todos los días nos tomaban lección. Eran capítulos de libros que casi no tenían láminas ni fotografías. Salvo los de Botánica, Zoología y Anatomía. Libros “gordos” como los de Historia de Natalio Pissano o de Carmelo Pellegrini ( dos tomos ).Hacíamos el herbario, el “bichero”. No saben lo que fue disecar una pobre rana en el fondo de nuestra casa! No existían las fotocopias. Sí, el stencyl. Si nos habrá servido al momento de practicar! Tomábamos apuntes en la Sala de la Biblioteca Popular ( Mayo casi H.Yrigoyen). No había préstamo domiciliario. Teníamos los libros de textos, pero muchas veces nos hacían ampliar. En Historia de la Educación con la célebre Srta. Palacios nos hicieron buscar muchas definiciones sobre “educación”. La volvíamos loca a la Srta. Florencia! Una guardiana de aquellas. Los profesores eran excelentes. Muy exigentes. Hacíamos pruebas escritas. Pobre del que intentaba copiar. Que no faltaba!!! Se escribían en el ruedo del guardapolvo. Y, uno fue muy ingenioso. Ideó un dispositivo dentro de la manga con una gomita de la que ató el “machete”. Usábamos tintero con pluma Nº 5 en Primer Año. Nos hacían colocar una hoja de papel secante para resguardar el pupitre. Un lío. Como mi letra no era legible me hicieron llenar un cuadernillo de caligrafía. Pesada tarea. En cartulina hacíamos lo cuerpos geométricos. No saben lo costoso de hacer un icosaedro! Y, no había Voligoma. Era engrudo. La vestimenta, formal. El tradicional guardapolvo de piqué o de Grafa 387 tanto varones como mujeres. El de ellos era prendido hacia adelante y el nuestro, atrás y además, lazo o cinto. El buen alumno debía serlo tanto en lo académico como en su comportamiento. Pero el comportamiento no era un tema. Todos nos comportábamos bien. Se formaban maestros. Ya ese rótulo Maestros era suficiente. La formación era integral. Los Preceptores eran nuestro apoyo. El paño de lágrimas de más de uno. Los profesores, de primer nivel. Faltaban muy poco. Nada. Eran casi inmortales. No teníamos horas libres. Las lluvias no eran obstáculos. Y, llovía. Y, había inundaciones. La de 1959 nos dejó casi dos meses sin clases. Por la calle 25 de Mayo se andaba en bote. No tengo fotos. Casi era algo excepcional documentar con imágenes. Nadie tenía cámaras. Algo que nos hizo temblar fue el ingreso al cuarto año porque teníamos que pasar un examen médico riguroso. El bocio – no sabíamos que era – era mortal. Nos hicieron muchas pruebas. Pasamos. Y llegamos. Al finalizar como éramos de la Promoción de las Bodas de Oro nos hicimos hacer un anillito. Lo conservo. Y nos juramentamos sentarnos todos los 10 de diciembre en un banco de la Plaza Mayo frente a la ahora Catedral, por entonces Parroquia de San Antonio de Padua. Sólo un año pude ir, porque estudiaba afuera y coincidía con los exámenes. Después el trabajo me llevó a Federal y el matrimonio a Corrientes. Soy la Rectora de la Escuela Técnica Nº 2 “B.Rivadavia” de Corrientes- Capital. Una escuela grande con una población de 1.600 alumnos y más de doscientos docentes. Como es centenaria ya tiene la Bandera de los Andes. Enseño  Lengua y de Literatura. Creo que los hago disfrutar del maravilloso mundo de las letras. Aguardo ansiosa los actos del Centenario. Va mi aporte sencillo y emotivo.

 

 

Narrativa 7

Testimonio de Leticia Ana Lía Caballero, recibida a través de la página.

Febrero de 2010

 

Que enorme alegría encontrar esta página por casualidad.
La Escuela Normal Superior mixta "Domingo F. Sarmiento" es el espacio que cobijó mi infancia y adolescencia. De 1° grado en 1968 con la Srta. Carmencita (más tarde mi celadora de 4°año) y la Sra. Rosita Pintos Zamaya (La regente) hasta 5° año C Bachiller biológico en 1979 con
director Dupleich. La escuela me formó y preparó: Soy profesora en docencia superior e Ingeniera de Alimentos. Trabajo en el sistema educativo de Neuquén y fui durante más de 10 años directora de la escuela técnica de Cutral-Có y actualmente soy supervisora de enseñanza técnica (último escalafón de la carrera docente). Mis hermanas también fueron allí y Verónica, una de ellas, es profe en ella. Mi sobrino Lisandro concurre al primario allí y creo que su hermana Anita también irá. Como ven la normal ha influido y determinado muchas acciones de mi familia.

 

Se me mezclan muchas historias y personas pero creo que, como la gran mayoría de los docentes, plasmaré primero en el papel y luego enviaré

 

Narrativa 8

 

Testimonio de Horacio Scarinci, promoción 80, recibida a través de la página.

Septiembre de 2009

Contar parte de esta historia seguramente no van alcanzar estas líneas pero quiero que sepas, ya que alguna vez yo también tuve tu edad, creo que debes estar en el viejo 5to. año ( el mío era el 5to. C) orientación biológica, que uno perteneció a otra sociedad, con otros códigos y por sobre todo con otra identidad y no te hablo de 200 años atrás, solo son apenas menos de 30.

La ciudad era distinta, el país también, y nosotros vivíamos disfrutando todo lo mas o menos necesario las escuelas públicas, eran eso públicas. Se mezclaban la hija del abogado, con el hijo del carpintero, el hijo del dentista con el plomero. Era muy surtida la fauna, me entendés ? Había pocas escuelas privadas , las monjas , los curas y nada más. Existía un verdadero respeto por las autoridades, por ej. la directora de la primaria era Rosita Amaya o Anaya, le decían rosita y te imaginás los años que tenia en la Normal. Pero no volaba una mosca, se asomaba en los recreos en esos patios de baldosas uniformes entrañables y se detenía hasta el tiempo. Las maestras sobresalían entre los guardapolvos y delantales de los alumnos, existía el “Permiso, ¿puedo pasar?”, el “gracias”, el hasta luego , el buen día o buenas tardes y esto se mantenía durante todo el tiempo inclusive fuera de la escuela por casi todos éramos de la comunidad.

Te cuento un detalle, antes de entrar venia el chocolatinero, qué te parece, era un hombre con un canasto rectangular en una bicicleta y se ponía metros antes de la entrada principal, la del medio, y hacíamos fila para comprar algo: las Manon: 4 galletitas dulces en paquetito, mas algún juguito par el vasito de plástico que abría y cerraba , o paquetito de figuritas para los recreos. Te recuerdo que no había celulares, ni foltolog, ni facebook, apenas la imaginación para jugar.

Había un teléfono o dos por cuadra, donde se informaba a los vecinos de nacimientos o muertes.(Avisale a la Tia Pochi que murió Robertito y uno iba casi corriendo, claro Robertito tenia 95 años y murió de viejo).

Parte de nuestras vidas se pasaron en ese mundo y así era la escuela, nuestro mundo, escuela y no colegio. Yo amé a la Normal le di todo, lo que pude desde los actos hasta el deporte o en las carrozas o en la vida. Amé esos pasillos enormes y galerías con olor a desinfectante. Claro, también te recuerdo que una sobrina se recibió el año pasado. Y eso me pone más orgulloso, y si viviera en Concordia mi hija iría a la Normal porque esa es la identidad, es aquello que vivimos , que recordamos , que sufrimos o que reímos , pero que siempre es nuestro, que nadie nos va a quitar y si volviera a nacer elegiría la misma escuela con su salón de actos y su piano vertical con la profesara Guidobono y ese himno que con orgullo sonaba medio desafinado, medio en sonrisas cómplices con algún corazón que te gustaba.

Probablemente te aburra igual, te voy a seguir contando cosas si me lo permitís, te envío un beso enorme y cuidate. Horacio Scarinchi