Narrativa 1

Testimonio de Manuel.  Concordia, agosto de 2008.

 

"En 1959 empecé la primaria en el colegio Mitre, llevábamos guardapolvo blanco con un moño rojo.

La educación en esa época era tradicional y más rígida. No se hablaba de historia argentina sino que giraba en torno a lo universal, sabíamos más de Roma y Creta que lo que pasaba acá. La geografía era una materia que no se  daba mucho.

Los libros nos hacían sentir importantes por ser el “granero del mundo”. Por ejemplo el libro “La razón de mi vida” no lo alcancé a leer porque el peronismo no tenia mucha influencia, por lo menos yo no lo alcancé a ver, esos libros no estaban en la escuela, eran como un regalo que hacían.

El tema del pelo corto era porque estaba bien visto en la sociedad, el hombre con el corte americano o romano; la melena empezó en la época de los hippie que eran perseguidos y estaban mal vistos, pero aclaro era muy difícil encontrar hombres con el pelo largo, nosotros no lo tomábamos como una represalia.

La relación del maestro-alumno era de usted, era como un guía, era sagrada, ser maestra en esa época, como ser banquero, era algo bien visto por la sociedad.

La madre respetaba mucho a la maestra, estaban en un pedestal, como mucho cuando la maestra no aguantaba más era el típico tirón de orejas y que no se nos vaya a ocurrir decir esto en casa porque ahí se venía un reto peor. Esto era lo máximo, después no había castigo físico, si te portabas mal te sacaban afuera, o te paraban mirando la pared o debajo de la campana.

Nos sentábamos de mayor a menor, los más terribles se sentaban adelante, nuestros bancos eran pupitres con tapita y el banco de la maestra estaba 20 cm más arriba del nuestro, para controlarnos mejor y tener una visión mas amplia y como para remarcarnos que sabían más que nosotros.

En el 70 se hizo una prueba piloto del recuperatorio, tenías que aprender o aprender lo que te enseñaban, había fines de semanas que me pasaba leyendo para poder aprobar las materias.

Teníamos Instrucción Cívica en primaria y en secundaria, era tan rígida que usábamos siempre el mismo libro y se ve que querían formarnos en algo, pero no sé, si lo hicieron, no me di cuenta.

No teníamos muchas materias sociales sino que nos daban más química, matemática, castellano.

Nos evaluaban en forma escrita, que eran bastantes largas y difíciles, casi no teníamos oral.

Cuando entraba el profesor teníamos que pararnos derechos al lado del banco para saludar; algunos eran estrictos, otros no tanto”.

 

Fragmento copia textual de la narrativa de Manuel.

Narrativa 2

Quema de libros durante la Dictadura
Quema de libros durante la Dictadura

Testimonio.  Concordia, agosto de 2008.

"Empecé la secundaria en el 67 en Mitre, me acuerdo que las monjas tenían una apertura de mente, eran progresistas pero el entorno no era muy favorable.  Las materias como Instrucción Cívica no le dábamos mucha importancia, nos sentábamos y escuchábamos lo que decía el profesor, un tema que siempre tocábamos era el voto y nosotros ni siquiera podíamos votar.  

 Los libros y los autores estaban bien marcados, Paulo Freire estaba prohibidísimo en aquella época, sus libros sobre pedagogía eran muy interesantes pero no podías tener un libro de esos porque si allanaban tu casa y encontraban ese tipo de libros te detenían.

Fue un horror lo que se vivió en ese tiempo, no te pueden negar leer un libro, cada uno es suficientemente consciente y sabe qué leer  y que no, además debemos  tener libertad para poder elegir.        

 La relación del maestro-alumno era distante, había más respeto, te tenías que quedar en tu lugar, no era una relación tan fluida como ahora que los llaman por “profe” o por su nombre.        La maestra estaba allá arriba, su palabra era sagrada, recuerdo que nos sentaban por abecedario “siempre me tocaba con la misma compañera”.  Las evaluaciones eran pautadas, eran cuestionarios o expositivas oral, tenías que estudiar de tal página a tal otra, me acuerdo que después surgió el Múltiple Choisse  que era más un tatetí o cuestión de suerte.    

 Egresé en el año 73, y en el 74 empecé a trabajar como docente hasta el 2006.        

 Cuando comenzó la dictadura estaba bien establecido lo que se debía enseñar, existían reglamentos sobre los libros que se podían leer, se mandaban circulares que nos indicaban lo que podíamos hacer y lo que no. 

Los métodos de enseñanza eran la repetición, los alumnos estaban quietos y tenían que escuchar la exposición de los docentes. La ubicación era fijada, los alumnos se sentaban uno atrás del otro, ahora se participa más, se hacen rondas, a mi me gusta trabajar más así porque todos se miran a la cara y es mucho  mejor.       

 Yo era maestra rural, tenía grados fusionados por ejemplo tenía 1ro, 2do y 3ro; en otro tiempo tenía 4to, 5to y 6to porque eran grupos reducidos de chicos.            

 Las maestras no podíamos usar pantalones, teníamos que usar polleras de color negro, marrón  o de color azul. Me acuerdo que como trabajaba en el campo de lunes a viernes íbamos con una compañera de pantalones porque teníamos que cruzar alambrados y era incómodo pasar con polleras, cuando llegábamos a la escuela nos cambiábamos porque teníamos en la mente que nadie nos viera.                                                                                                                                       

Los alumnos eran bien recatados y no se exigía mucho el tema de la ropa porque era una escuela rural, además no había tanta difusión del uniforme como ahora.               

 A partir del 83 se empezaron a ver nuevas metodologías, más participación de los alumnos por ejemplo, antes estaba prohibido trabajar en grupo, no se podían reunir porque no estaba permitido  que se trabajara así.  Los centros de estudiantes eran vigilados, en ese tiempo se empezaron a disolver, ahora se ve que están volviendo a surgir. 

Con respecto a las sanciones que había, en primer lugar se llamaba a los padres o sino había amonestaciones, en la época de la dictadura había  hasta expulsiones, ahora no se puede"

Copia textual de la narrativa.                                                                                                                                                                   

  El tema de las fotocopias no estaba muy difundido, yo no estoy de acuerdo con el abuso de estas porque no hay elaboración por parte del alumno y mirás su cuaderno y es pura fotocopia, esto hace que decaiga la ortografía. 

  La verdad fue un horror lo que se vivió en esos tiempos, lo de ahora no se compara con el tiempo de la dictadura, la educación estaba muy delimitada, había muchas cosas prohibidas.         

                                              

 

Narrativa 3

Testimonio de: Liliana Montenegro, Concordia, julio de 2008.

 

"Durante la primaria en zona rural no había muchos feriados, no había institucionales, se supervisaba al maestro periódicamente.  Se estudiaba con manuales; no se hablaba de política ni de la dictadura, casi no llegaba información.

 

La secundaria la empecé en el 82.  Viví la guerra de Malvinas y la pos guerra con la llegada de la democracia.

La situación fue muy libre luego de la guerra empezó a conocerse la situación real. opinábamos de política sin restricciones y éramos alentados por los profesores a omprometernos, opinar, disentir.  La currícula era diversa, con bastante influencia de las materias Cívica, Moral y Ética.  Seguíamos programas de estudio enviados por el Ministerio.  Se dictaba clase, donde el profesor explicaba y dictaba contenidos sobre los que había que realizar trabajos prácticos o monografías.  Se trabajaba mucho en el aula en grupo.  Nos evaluaban con prueba escrita y oral, al menos dos veces por trimestre y por alumno, y los contenidos eran acumulativos.  No había recuperatorios, la nota para eximir era 7, teníamos de 12 a 15 materias.  Había que tener la carpeta completa y al día, se calificaba la prolijidad.  Usábamos libros de textos para todas las materias.  No existían las fotocopias, no Internet.  Se trabajaba con apuntes sacados de libros o enciclopedias.

Teníamos 12 faltas anuales con una reincorporación de 3 mas justificadas.

 

Debíamos ir limpios, usar zapatos, guardapolvo las mujeres; saco, corbata y camisa los varones con pantalón de vestir o jeans.  No se permitían zapatillas no joggins; el pelo atado y corto en los varones, no se permitía el maquillaje ni pinturas de uñas, estaba prohibido fumar. 

Los profes iban de traje los varones y de ropa formal las mujeres, generalmente con saco.

No se permitía el uso de radios ni walkman.

 

La relación con los docentes y personal directivo y auxiliar era de mucho respeto pero cordial y amistosa con algunos.

No se hablaba mientras se dictaba clase, se levantaba la mano para hablar y se respetaban completamente las órdenes del profesor.  No se gritaba ni se faltaba el respeto porque recibías la condena de todo el resto de los compañeros, se sancionaba con amonestaciones y se expulsaba ante una falta de respeto grave.

Nos dejaban expresar sin inconvenientes, eran bastante protectores.  Nos sentábamos en mesas individuales y no se podía deambular por el aula.

Me enorgullezco de mis profes y de los contenidos que aprendí"

  

 

 

 

Copia textual de la narrativa de Liliana Montenegro.

 

- Alumna responsable: Jesica Segovia, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc.-

Narrativa 4

Testimonio de: Marta Maya, junio 2008.

 

"En el año 1976 me encontraba en el 4to. año del colegio secundario.  Teníamos hasta ese momento una materia llamada Educación Cívica y especialmente recuerdo esa materia porque fue la que más me llegó, ya que me permitía tener un mayor conocimiento del gobierno democrático.  Además teníamos un centro de estudiantes que nos prohibieron, como también prohibieron que se siga impartiendo la materia Educación Cívica, como todo tipo de conversación relacionada con abrir la mentalidad en pos de una oposición al régimen autoritario"

 

"La vestimenta obviamente consistía en el uso de guardapolvo, cabello recogido, y los varones bien prolijos de saco y cabello corto"

 

"En ningún momento podíamos hacer reuniones; para mí y para mis compañeros fue un golpe que aún hoy resuena en nuestros oídos cuando la rectora pasó por cada curso y dijo: -Alumnos, no hay más centro de estudiantes, cuando salgan del colegio vayan directamente a sus hogares , no se queden en las esquinas"

 

"Anterior a este momento nos reuníamos en la plaza y nos sentábamos en los bancos que allí había, éramos felices compartiendo charlas sobre lo que nos había pasado u organizando nuestras TERTULIAS pero todo eso nos fue prohibido"

 

"La adolescencia en el secundario no la vivimos como hoy la viven los jóvenes, nosotros debimos aceptar que había cosas que nos estaban restringidas, como por ejemplo la salida a la noche a un cumpleaños o a un boliche"

 

"Veías soldados y te daban miedo y por obligación debías tener los documentos a mano"

 

"Mi hermano, con dieciocho años, recién terminado el colegio secundario ingresó al ejército, ya que en ese momento el servicio militar era obligatorio y él formó parte de la primera parte de  jóvenes de esa edad que servían según ellos a la patria, yo estaba en 5to. año, es decir otra preocupación más.  No hicimos grandes antes de ser grandes.  Nos preocupaban cosas realmente importantes por el temor de que de un momento a otro vinieran a decir que tu hermano había muerto.  Pero sobre ese tema no podías hablar ni con tus compañeros, ni con tus profesores.  Todo era como era y muy poco podías hacer.  Igual hicimos nuestra fiesta de fin de año y la despedida y todo,  pero todo de manera limitada"

 

"Los profesores tenían limitados los saberes a impartir especialmente en las materias que formaban parte de la historia, la sociología, etc.  Es decir, aquellas que te podían hacer pensar que vos también sos parte de la historia y de la sociedad, que podés protestar.  Aunque había profesores que se la jugaban, yo recuerdo que algunos nos ayudaron a no tener miedo, pero con precaución, y nos hablaban en contra de este régimen aunque como éramos jóvenes mucho no entendíamos".

 

Copia textual de la narrativa de Marta Maya.

 

- Alumna responsable: Wanda Bussato, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc.-

Narrativa 5

Testimonio de Elsa, junio de 2008, Concordia.

 

   "En Concordia hubo una agrupación de estudiantes que se llamaba E.S.S.U. que significaba Escuelas Secundarias Solidarias Unidas.  Empezó con el fin de ayudar a una escuela donde habían entrado a robar y le habían sacado todo.

   Los estudiantes se juntaban en la Plaza Urquiza y ahí hacían las reuniones.  Duró aproximadamente dos años.

 

   Se disolvió porque los alumnos terminaban la escuela y algunos no querían seguir por la dictadura.  También por la burocracia directiva"

 

Copia textual de la narrativa de Elsa.

 

- Alumna responsable: Marina Escayola, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc.-