En esta sección "Testimonios", lee las Narrativas , a continuación de esta presentación.

 

  Aquí se podrán leer los testimonios recogidos por los alumnos, a través de consultas abiertas a familiares, vecinos, parientes, referentes a lo que recuerdan sobre los momentos previos al golpe militar del 76 y también a la mirada que pudieron construir del desarrollo del llamado "Proceso de Reorganización Nacional". 

Estos testimonios son expuestos en forma de narrativa por los mismos consultados y transcriptos a esta página textualmente. 

 

El objetivo es poder recuperar las múltiples miradas que la gente "común" elaboró sobre este hecho histórico, muchas de las cuales aún hoy circulan en el discurso cotidiano con una fuerza que las terminó convirtiendo en juicios cerrados, no discutidos ni criticados.  Son esos juicios los que comúnmente llegan a las aulas cuando los alumnos son alentados por los docentes a preguntar en su casa sobre el particular.  

 

Particularmente creemos necesario darle entidad a esas miradas, promoverlas  desde la propuesta docente.  Además,  hemos comprobado que son discursos que se niegan a ser silenciados, es decir, que si no se realiza la consulta, la respuesta llega igual al aula y ya no como mirada que aporta una visión, con autorización a ingresar legalmente, y al hacerlo genera una tensión sumamente incómoda para todos los actores involucrados, padres, alumnos y docentes. También en esto sostenemos el sentido de la página: son historias, experiencias que nacen de la vivencia directa de los hechos, verdades que necesitan ser contadas por los actores.

Lógicamente que como espacio académico que tiene por objeto la mirada múltiple, la investigación, el análisis, luego serán publicados los trabajos que al respecto realicen los alumnos, los que incluirán análisis y reflexiones que permitan desde las distintas disciplinas analizar no sólo los contenidos históricos de los relatos, sino el abordaje específico desde las distintas cátedras, por ejemplo, Historia de la Educación Argentina, Historia de las Ideas, Psicología, entre otras.

 

Abrigamos la esperanza que los actores también se vean reflejados en esos aportes y los ayude a resignificar, a la luz de ellos, sus recuerdos y dimensionar sus acciones.

Para comunicarte, para enviar material, para contar tu historia...

identidadconcordia@hotmail.com

 

También lo podés hacer por la página desde: Contactarnos.

Narrativa 1

Testimonio de Elsa, 55 años, ama de casa.  Concordia, 23 de junio de 2008.

 

  "Recuerdo que era recién casada.  En esa época estaba Isabelita.  Vivían de paro, no se trabajaba días y días, a ella no la querían, era dominada por López Rega que era bastante malvado.  El país era un desastre.  Cuando vino Perón fue un mundo de personas a recibirlo, estaban los gremialistas, Rucci, Lorenzo Miguel y, por otro lado, Lopez Rega, se produce un enfrentamiento donde hubo muchos heridos y fallecidos, fue la "Masacre de Ezeiza". Había mucha violencia, guerrilleros, esto fue el origen de todo.  Al golpe lo dieron porque había mucho caos, no había gobernantes capaces, mucha violencia y paros"

 

  "En cuanto a las políticas que aplicó la dictadura para lograr sus propósitos había seguridad, en lo que respecta a robos y esas cosas, se podía trabajar tranquilo.  A los que los perseguían eran a los gremialistas, nosotros progresamos más en esa época que en otras, no había tanto libertinaje, por ejemplo a los homosexuales sé que los perseguían y los mataban, o tenías que tener el pelo corto.  Si hacías todo bien, no tenías que tener miedo. Sí te obligaban a leer o escuchar lo que ellos querían, porque ellos eran la autoridad.  En la radio era música que ellos autorzaban, casi todo folclore, Mercedes Sosa estaba prohibida y también otros más.  Actrices también como Soledad Silveyra y Nacha Guevara"

 

  "Creo que hacían eso para tenernos dominados, así la gente hacía lo que querían, sin opinar ni enfrentarlos.  Nadie decía nada por temor a la represalia, te callabas y no te pasaba nada"

 

  "Esa política era injusta, quizás en esa época no te dabas cuenta, vos veías cierto orden, pero ignorabas lo peor, todas las atrocidades que habían hecho, vos pensabas que a los que llevaban presos era porque andaban en algo raro, eran como malas personas y de eso no se hablaba.  Éramos presos, pero eso nos dimos cuenta con el tiempo, que hacíamos y pensábamos lo que ellos querían y los que hacían y pensaban distinto eran los que morían, en una palabra, eran valientes y no se dejaban pisotear como la mayoría de nosotros y eso les costó muy caro"

 

 

 

 

Copia textual de la narrativa de Elsa.

 

- Alumna responsable: Marina Escayola, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc.-

Narrativa 2

Testimonio de Teresa, vecina, 60 años.  Concordia, julio de 2008.

 

"Yo no me daba cuenta de lo que pasaba, cuando entraron los militares cambiaron todo el país.  Recuerdo que cada tanto vos te despertabas y te enterabas por un comunicado que habían cambiado de presidente, el poder se lo iban pasando entre ellos"

 

"Ellos nos hacían creer que querían reconstruir el país, hablaban a la gente mediante comunicados...después que pasó el tiempo supimos lo que habían hecho.  El proceso trajo como consecuencia la desaparición de 30 000 personas, que fueron víctimas del régimen instalado, cuyos fines eran supuestamente la reorganización del Estado y sin embargo se entretuvieron persiguiendo, encarcelando, torturando y matando a miles de jóvenes, por cometer delitos según ellos"

 

"Yo pensaba que los detenían porque hacían sindicalismo o política en contra de ellos, pero desaparecían a los que pensaban distinto.  Otras personas decían que era porque andaban en algo raro"

 

"Al principio no tenía miedo porque nosotros no hacíamos nada que a ellos les pudiera molestar, más de pedirnos documentos cuando salíamos no pasaba a mayor.  Si hacías una fiesta o reunión tenías que dar aviso y ellos te decían cuantas personas podían ir, hasta qué hora podías estar y no tenías que poner la música alta.

Por un lado había mas seguridad porque ahora andan hasta altas horas, hay mas robo.  Vos tenías que andar callado, llevaban a los sindicalistas, estudiantes, militantes, ellos los llamaban montoneros"

  "

Copia textual de la narrativa de Teresa.

 

- Alumna responsable: Marina Escayola, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc

 

Narrativa 3

Plaza 25 de Mayo
Plaza 25 de Mayo

Testimonio de : Carlos Miguel Leyes, 58 años.  Julio de 2008.

 

"No había tanta corrupción en la política, eran más responsables a la hora de gobernar.

 

En el vínculo entre personas había mucho respeto y moralidad.

 

Se realizaban todo tipos de trabajos: albañilería, carpintería, electromecánica,et., como en la actualidad, y para ello no era necesario haber terminado la escuela secundaria y tener un título, sino que se necesitaba de conocimientos, que se adquirían a medida que se iba aprendiendo... No había desocupación.

 

El acceso a los bienes o sea, en lo económico, era normal y se podía vivir más estable que en la actualidad.  Y no se requería de tantos ingresos en el hogar, solo bastaba con uno, es decir, del integrante varón de la familia, porque la mujer sólo debía ocuparse de los quehaceres domésticos y de los niños.

 

El acceso a la educación era muy bueno, ya que era muy exigida, tanto en el hogar como en el colegio.  Además eran diferentes formas de crianzas, por ejemplo, había más obligaciones y había más obediencia, etc.

 

El tema del alcohol sólo era tolerado en mayores y esto era respetado, tanto en las salidas nocturnas o en la vida diaria.  Y para que se te sea vendido tenías que ser mayor.

 

Se podía salir a los 18 años en el hombre y a los 21 en la mujer.  Las salidas eran en el horario de 23 horas aproximadamente a las 3 o 3:30 de la madrugada.  En ese tiempo no existían boliches, se salía a clubes como el Club Libertad, el Club Progreso y La Cueva.

A la vuelta, terminado el baile, se volvía a los hogares caminando ya que no había remises, aunque sí algunos taxis, pero no eran muy frecuentes en los jóvenes de esa época.

 

En el Frigorífico había mucha unión entre todos los trabajadores pero se tenían que tener muchas precauciones en cuanto al trabajo que hacían y cómo lo hacían, o sea que debían hacerlo bien y esmerarse. 

Los empleados eran controlados en la hora de su entrada y en la hora de salida, y cómo eran desarrollados sus trabajos del día, en tarjetas horarias, que luego eran entregadas al encargado principal del Frigorífico".

  

 

Costanera de Concordia
Costanera de Concordia

Copia textual de la narrativa de Carlos Miguel Leyes

 

- Alumnas responsables: Carla Leyes, Luján Beherns, Melina Cassano

y Melina Hermosid, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc.-

Narrativa 4

Testimonio de Miriam Boero.  Concordia, agosto de 2008.

 

  “Al ser uno adolescente realmente no tenía la dimensión de lo que se estaba viviendo.  Lo que escuchábamos en casa es que si estaban preso es porque algo habían hecho, tampoco cuestionábamos  lo que nos decían,así que vivimos una adolescencia sin problemas con reuniones en casa, con nuestros compañeros y nunca nadie nos molestó.

  Cuando en el 80 ingresé a la facultad, empecé a ver las cosas desde otra perspectiva, “no hables, cuidado, te pueden llevar presa” y se empieza a sentir el miedo que está impregnado en los otros.

  Con el tiempo comprendí que el análisis de los procesos no es tan simple como algunos nos quieren mostrar y que muchas de las realidades cotidianas de esa época no se las pueden mostrar desde una perspectiva histórica, la multicausalidad es clave para poder entender esta época.

 

  No había nada que cuestionar ya que la palabra del adulto era respetada y si tus padres te decían que no había que meterse en líos vos acatabas y no cuestionabas.

  Respecto a porqué hay que entender los procesos históricos desde la multicausalidad, lo comprendí con el tiempo ya que las épocas históricas y los hombres y mujeres de la vida cotidiana te ayudan a entender cuestiones claves como, por ejemplo, porqué no había que ayudar a la gente de las villas, entre otras cuestiones.

  Se tomaba alcohol en los bailes que se hacían en el club Español pero generalmente lo hacían más los chicos que las chicas, por lo menos es lo que yo me acuerdo.

  Un hecho que me quedó marcado fue en el año 75, cuando estaba en primer año de la Escuela Normal, y los chicos de quinto habían tomado la escuela no se porqué y no dejaban entrar a nadie y yo (que era re Sarmiento y no quería tener ninguna falta) fui.  Había en la puerta unos roperos que me empujaron y no me dejaron entrar; de uno de ellos nunca me olvidé de la cara.  Con los años ese chico, ahora un señor mayor, se recibió de maestro, fue Director durante muchos años y ahora es abogado; en una charla con él en la plaza 25 le recordé la anécdota y no podía creer lo que uno hace cuando es joven y está impregnado de ideas que piensan que pueden cambiar la situación en la que vivimos”.

 

Copia textual de la narrativa enviada por Miriam Boero a través de la página.  

 

 

Narrativa 5

Monumento en homenaje a los desaparecidos de Concordia - Plaza Urquiza
Monumento en homenaje a los desaparecidos de Concordia - Plaza Urquiza

Testimonio de Arturo.  Sin datos, agosto de 2008.

 

"Lo conocían como el Gordo Mouriño.  Fácilmente identificable porque estaba a la cabeza o en las cercanías de cualquier despelote que organizaban los estudiantes. Los estudiantes, digo, del Instituto "Esteban Echeverría" de Munro donde yo trabajaba como rector. Lo identificaba su risa jodona más que sus huellas digitales.
  Era hijo del gallego almacenero del barrio y estuve en el velatorio de su padre cuando necesitaba descargar su sensibilidad y el dolor. Confieso ahora que tenían razón algunas profesoras que lo traían a la rastra hasta la rectoría por alguna de sus fechorías: lo protegía dentro de los escasos márgenes que me dejaba su accionar.
  El gordo se recibió de maestro normal nacional y comenzó la carrera de abogacía porque no se reía de esa ciega estatua con balanza, espada y venda, que a mí me sigue provocando la misma risa amarga que enarbolo descreído. Se identificaba con la imagen de la justicia.
  Cuando el barrio comenzó a sufrir indexaciones en la cuota de la compañía que había asfaltado las calles de tierra de ese lugar buscaron como abogado al hijo de su almacenero apenas recibido. El gordo en los expedientes en la Municipalidad , inició el juicio y lo ganó supongo que riéndose por la diablura.
  Durante la dictadura, en una cuadra recién asfaltada lo identificaron, fue secuestrado y desapareció"

 

Testimonio recibido a través de la página.

Narrativa 6

Placa que recuerda a los desaparecidos de Concordia - Plaza Urquiza
Placa que recuerda a los desaparecidos de Concordia - Plaza Urquiza

Testimonio anónimo desde barrio Pompeya en Concordia.  Agosto de 2008.

 

  "Les voy a contar una historia que conocemos muchos en Concordia, durante y después que ocurriera. Es la historia de Margarita, vecina del Parque Ferré. Y se me llenan los ojos de lágrima sólo por escribirla.

 

A Margarita la conocí mujer joven todavía,buscando a su hijo, aturdida y dolida, tan ingenua la recuerdo hoy, creo que sin tener idea de la dimensión de los que estaba enfrentando. No la escuché hablar de su dolor...sólo tiempo después cuando me parece que me admitieron en la confianza del afecto. Destaco que no se hablaba abiertamente de la ausencia de su hijo...la ausencia abría espacios entre los que se apiadaban de semejante tragedia para tan débil mujer.

 

Cuando la conocí, caminaba con decisión aunque siempre con tanta suavidad y respeto. La he visto luchar, la he visto perder a su compañero, la he visto doblarse por los años, la he visto colocarse su pañuelo blanco y pararse año tras año para reclamar por la aparición de su hijo cada 24 de marzo. Cuando la conocí era una jóven mujer, hoy Margarita arrastra los pies.

No conozco la historia de Jorge. Me basta con saber que lo desaparecieron y eso nadie tiene derecho a hacerlo. No por la edad (20 años, Margarita?), no por su condición de luchador social. Sencillamente por ser, nadie tenía derecho a hacerlo desaparecer.

Jóvenes alumnos de este proyecto, de la edad del hijo de Margarita, posiblemente: la tarea de ustedes..ojalá traiga alguna paz a Margarita"

 

Testimonio recibido a través de la página.

Narrativa 7

 

Testimonio de Graciela García, 48 años.  Concordia, agosto de 2008.

 

"Los clubes que se frecuentaban más eran el Ferro y el Libertad.

 

Los sindicatos que existían eran los de la fruta, del panadero, el de comercio.

 

La vestimenta apropiada para esa época era formal y se la llamaba "la buena ropa".  Pantalones clásicos y los famosos bombillas o chupines, camisas; otros usaban trajes.  En el calzado se usaban zuecos o zapatillas o los zapatos de charol.

 

El acceso a la educación era normal.  A la hora de aprender y enseñar, con la ayuda de los bienes, era como es ahora, en la clase trabajadora.

 

Se realizaban diferentes trabajos: construcción, carpintero, panadero, etc.  Estos conocimientos se adquirían a través de lo que sabía la gente porque en esa época no había tanta salida para estudiar.

 

La música que se escuchaba era la de Los Iracundos, Sandro, Palito Ortega, Leonardo Fabio, Catunga, Serpentina.

 

En los jóvenes el tema del alcohol era normal.  En las chicas no se veía  y en los chicos muy poco, porque tomaban moderadamente, o sea hasta un cierto punto y se divertían sanamente.  Salían a partir de los 18 o 19 años.

 

La relación con los padres era muy buena, ya que había buen diálogo y se respetaba mucho lo que ellos decían.

 

En el tiempo de la dictadura no había libertad de expresión porque si hablabas u opinabas ibas preso.  Y si decías algo, debías medir las palabras.

 

Las diferencias entre las clases sociales era muy notoria, ya que se discriminaba al que tenía menos y se halagaba al que tenía más".

 

Copia textual de la narrativa de Graciela García.

 

 

 

- Alumnas responsables: Carla Leyes, Luján Beherns, Melina Cassano

y Melina Hermosid, 3ro. A Humanidades y Cs. Soc.-

Narrativa 8

Testimonio de Manuel.  Concordia, agosto de 2008.

 

“Les cuento un poco de lo que me pasó en la última dictadura militar en nuestro país.

Me acuerdo bien que me llevaron a una habitación donde había un militar, me sentaron frente a él y puso su revolver encima de la mesa, agarró una carpeta e hizo tres rayas, la carpeta era rosada.  Escribió “inicio, oportunidad y muerte”, o sea que nací, la oportunidad y mi muerte; después me dijo: “acá está, ésta es la oportunidad, le queda esta (refiriéndose a la muerte), ahora vaya”, y me fui. Después pasaron como tres años y secuestraron a un vecino mío, lo mataron. Había toda una serie de historias entre medio, había intrigas vecinales, tal vez no le gustó tu cara a tu vecino, iba y decía “mire, descarga cosas de noche” y al otro día venía el ejército y te daban tantos golpes que vos al final decías que sí, que habías llevado o traído algo, tal vez no tenías nada que ver, así lo veía yo, te aclaro, tal vez esa no era la realidad.

 

La realidad era distinta en todas partes, en Concordia era una, en Buenos Aires, Corrientes, Santa Fe, el Sur sería otra, cada uno lo vivió desde su punto de vista. Mucha gente dice “si cuando estaban los militares, estábamos re bien”, claro, porque vivían bien, pero esa no era la vida que correspondía, ¿vos podes estar muy bien sabiendo que mataron a tu vecino, que el otro que salió para la escuela y no volvió? Sí, vos podes comer bien, podes comprarte el auto nuevo y no participas en nada.

 

La educación de la dictadura prácticamente la viví poco porque estuve yendo a la facultad un año y algo más o menos después del golpe de estado. Esporádicamente se retiraron muchos profesores, tuve uno que se retiró cansado de todo ese embrollo y puso una rotisería.

 

Pero te digo, el ingreso a la dictadura venía empujado de todo ese tumulto, no fue una cosa tajante, hasta hoy somos demócratas, mañana somos víctimas de la dictadura; tampoco veníamos de una democracia plena, veníamos de la dictadura de Lanusse que también tuvo algunos muertos, tuvimos un gobierno de forma ambigua, que primero era Cámpora, Solano Lima que renuncia y viene Perón, en medio de una serie de enfrentamientos internos del peronismo.

La educación hasta el 75, digamos, la facultad era tumultuosa, no era una cosa que vos salías de tu casa con tu librito, ibas, leías, salías y volvías.  No, todos los días era una historia nueva, la facultad estaba dividida en dos o tres facciones distintas (el Centro de Estudiantes, opositores al centro de estudiante, concesiones estudiantiles); estaba muy politizada la universidad, nada se hacia sin política, así que vos sin querer te veías en el medio de ese tumulto político tal vez sin participar, y muchos que abstraían a participar del todo, se vieron perjudicados porque lamentablemente cayó el camión del ejército y los cargó a todos. Llegaban las fuerzas conjuntas (así se llamaba en esa época y eran la policía y el ejército)  y te levantaban, no les importaba si tenías que ver o no, muchos de los que no tenían que ver fueron los que los mataron o los golpearon mal, o terminaron en el Poder Judicial, era muy difícil todo. La situación no era tajante, o a favor del ejército o en contra, era un tumulto; más adelante, pasado un tiempo, ves las consecuencias pero en el momento no sabes por dónde vas transitando.

La financiación de la universidad, de la posibilidad de que el hijo del obrero participe de la facultad, que tenga becas, son cosas que desaparecieron.

 

Esto se acentuó con el golpe de estado, a mí me secuestraron cuando empezó el operativo Independencia en Tucumán, Lastiri era presidente provisional, y ahí fue cuando empezaron con el decreto de él que decía “aniquilar al subversivo”, no me acuerdo bien como decía, entonces a todo lo parecido lo llevaban.

Me acuerdo que cuando me llevaron detenido, todos los militares tenían la identificación en el bolsillo de la camisa, tapados con un pañuelo blanco, y uno de ellos me dijo que me iba a matar, también me dijo: “mira, como eres bien nacido, ¿ sabes quien te va a matar?” y me mostró su nombre, pero no me mató nada. Pero como les digo yo participé y ahora no participo de las reuniones que hacen y la mayoría no saben las historias que tengo. Fue muy difícil, me imagino que en los centros urbanos habrá sido muy difícil, en Concordia se perdieron muchos muchachos.

 

Un problema por el cual luchábamos era en contra del tríptico, en el cual teníamos que saber historia, castellano y no me acuerdo qué otra materia, peronista, eran tres materias que tenias que rendir para entrar en la universidad, era una especie de filtro.

Propaganda oficial del Mundial 78.
Propaganda oficial del Mundial 78.

Hasta el 79 estuve acá, en Argentina, me fui a vivir a Uruguayana y ahí si estaba tranquilo, nadie me molestaba.

Estando en Brasil, mirando un día un partido de fútbol internacional, que había de Argentina, por casualidad porque no me gusta el fútbol, veía en el canal 7 que trasmitía por Paso de los Libres un sombreado, y en el canal brasilero se veía “Argentina, el país donde están los 30.000 desaparecidos”, el partido creo que era en Francia.  Yo lo vi,  no me lo contó nadie ni lo vi. en ningún diario, tenía la oportunidad de ver los dos canales.  Ahí ya había una comunicación sobre los desaparecidos, era un cartel muy grande que abarcaba todo el lateral de la cancha, en cambio en el canal nacional se veía el sombreado.

 

 

En 1959 empecé la primaria en el colegio Mitre, llevábamos guardapolvo blanco con un moño rojo.

La educación en esa época era tradicional y más rígida. No se hablaba de historia argentina sino que giraba en torno a lo universal, sabíamos más de Roma y Creta que lo que pasaba acá. La geografía era una materia que no se  daba mucho.

Los libros nos hacían sentir importantes por ser el “granero del mundo”. Por ejemplo el libro “La razón de mi vida” no lo alcancé a leer porque el peronismo no tenia mucha influencia, por lo menos yo no lo alcancé a ver, esos libros no estaban en la escuela, eran como un regalo que hacían.

El tema del pelo corto era porque estaba bien visto en la sociedad, el hombre con el corte americano o romano; la melena empezó en la época de los hippie que eran perseguidos y estaban mal vistos, pero aclaro era muy difícil encontrar hombres con el pelo largo, nosotros no lo tomábamos como una represalia.

La relación del maestro-alumno era de usted, era como un guía, era sagrada, ser maestra en esa época, como ser banquero, era algo bien visto por la sociedad.

La madre respetaba mucho a la maestra, estaban en un pedestal, como mucho cuando la maestra no aguantaba más era el típico tirón de orejas y que no se nos vaya a ocurrir decir esto en casa porque ahí se venía un reto peor. Esto era lo máximo, después no había castigo físico, si te portabas mal te sacaban afuera, o te paraban mirando la pared o debajo de la campana.

Nos sentábamos de mayor a menor, los más terribles se sentaban adelante, nuestros bancos eran pupitres con tapita y el banco de la maestra estaba 20 cm más arriba del nuestro, para controlarnos mejor y tener una visión mas amplia y como para remarcarnos que sabían más que nosotros.

En el 70 se hizo una prueba piloto del recuperatorio, tenías que aprender o aprender lo que te enseñaban, había fines de semanas que me pasaba leyendo para poder aprobar las materias.

Teníamos Instrucción Cívica en primaria y en secundaria, era tan rígida que usábamos siempre el mismo libro y se ve que querían formarnos en algo, pero no sé, si lo hicieron, no me di cuenta.

No teníamos muchas materias sociales sino que nos daban más química, matemática, castellano.

Nos evaluaban en forma escrita, que eran bastantes largas y difíciles, casi no teníamos evaluaciones orales.

Cuando entraba el profesor teníamos que pararnos derechos al lado del banco para saludar; algunos eran estrictos, otros no tanto”.

 

Copia textual de la narrativa de Manuel. 

Alumnas responsables: Stefanía Perelstein, Stella Avellaneda y Carolina Obertti, 3ro. B (Humanidades y Cs. Soc.)

Narrativa 9

Testimonio de ERNESTO WALTER WHITE , desde Concordia, a través de la página, agosto de 2009.
EDAD: 66 años.-Maestro Titular ESC. 52-Dos Naciones. EGB.2 4º año.

 

 

 

"Recuerdos de mi vida-El grupo familiar en el que me desempeñaba estaba compuesto por mi Padres y mis dos hermanas menores que yo. El trabajo de mi padre era de Militar, fue Suboficial del Ejército hasta fines del año 1954, año en el que pasó a retiro.  En cuanto a mi madre se ocupaba de los quehaceres domésticos, no tenía trabajo con relación de dependencia y recuerdo también porque fue en ese año el de la Revolución Libertadora que derrocara al Gral. Perón, momento en que comenzó una etapa muy triste para nuestra nación y que hoy día aún se ve reflejada por los distintos modelos que se fueron instaurando en nuestra sociedad, que no se encontraba preparada para las distintas acciones que se fueron ejerciendo para deteriorarla y hasta hacer desaparecer lo que es fundamental para un país, como lo es la fuente de trabajo, el hogar, la educación y la salud.

 

 

Como la jubilación que percibía no alcanzaba en ese momento para mantener a la familia, fue realizando distintas actividades como alternativa, para poder mantener la economía de la casa y la educación nuestra, hay que ver que en ese entonces contaba con 12 años y mis hermanas de 11 y 9 años.
Hasta que llega la oportunidad de producir plantas e instalar un vivero en el cual todos nosotros –el grupo- familiar participaba de la actividad, a partir de allí se genera un cambio, ya que no solo se producía y vendía en nuestra casa sino que salíamos a vender en distintas localidad de la provincia y de la provincia de Corrientes. 

 Es así como visitamos las distintas Exposiciones Rurales que se realizaban, la primera que hacíamos era la de Concordia, que estaba ubicada en Bvdar. San Lorenzo y C. Pellegrini y abarcaba desde Urquiza hasta H. Irigoyen y desde allí hacia el Norte, hoy día no existe más, luego se trasladó a su Local en Sta. Amelia sobre la ruta Nac. 14 a 38 km. De Concordia, para luego ubicarse en el predio de lo que era antes el Hipódromo de Cambá Paso. En dicha exposición se presentaban en distintos Stand, los productos de la Zona, el que se destacaba siempre era el CAP Yuquerí hoy desmantelado en su totalidad, aunque aún se realizan tareas de matanza.

Otras industrias locales, como ser de herrería, Alfarería, los productos regionales, Cítricos, y lo grueso de la misma, la muestra ganadera, era una fiesta muy grande, que duraba una semana, aunque hoy se continúa, pero no tiene los aditamentos de esa época, era una verdadera fiesta de la Ciudad, otra que se destacaba y comenzó en aquellos momentos fue la de la Citricultura, que hoy aún continúa pero son totalmente diferentes a las de esa época.

La vida social podemos destacarla en dos momentos: la diurna y la nocturna.

En cuanto a la primera se realizaban distintas actividades al aire libre, había fechas en las que se realizaban carreras de autos en el Parque Rivadavia ( San Carlos), carreras ciclísticas en la costanera y en el centro en un circuito cerrado, carreras de motos, pedestres, partidos de foot-ball loa domingos en los distintos estadios., competencias de tiro en el Tiro Federal Argentino, domingo por medio carreras de caballos en Cambá Paso, campeonatos de basquetbol, también de pelota a paleta y tenis, muchos son los lugares a los que se concurría para realizar distintas actividades sociales, y algunas han desaparecido. 

 La segunda se destacaba en los clubes sociales, como ser Centro Español, Club Ferrocarril, Club Libertad, Club Estudiantes, Club Sarmiento y otros que estaban fuera del radio urbano y que le cabía a las cooperadora de Escuelas rurales, las que se destacaban por las distintas actividades que realizaban, generalmente en las fecha patrias-. En época de verano se destacaba la playa Los Sauces, donde concurría gran cantidad de personas.
Otro lugar que tuvo mucha importancia fue la Estación del Ferrocarril , que hoy ya no funciona como antes, al igual que la Estación de Concordia Norte, de la cual llegaban y salían trenes de pasajeros, al igual que los galpones grandes que hoy se utilizan como depósitos municipales, eran antes para albergar las cargas que iban y venían desde Concordia.

 

Mucho ha cambiado la característica de nuestra ciudad a través del tiempo y como es lógico, la calle Principal, Entre Ríos tenía otra circulación, la mano era de N. a S. lo contrario de hoy y tampoco existía la peatonal, el primer edificio de alto que se construyo con características moderna fue el de la Galería E. Ríos, hoy por hoy está proliferando los edificios de alto.

Para Carnaval, se realizaban los famosos corsos en esta arteria que iban desde Saavedra hasta Quintana, luego se suspenden y se realizaron en distintos barrios, como Lezca, Avda. Las Heras, calle V. Sarsfield y en Avda. Monseñor. Tavella, también se realizaron en calle Carriego en el Puerto, para luego hoy finalizar en el Corsódromo.


El radio céntrico podríamos decir que comprendía entre las calles Pellegrini al E., Alberdi al N. Buenos Aires al S. y Sarmiento a O., los edificios más importantes de ese momento, Municipalidad, Bco. Nación, Catedral San Antonio, Hotel Colón en su momento, Edificio de Centro Empleados de Comercio hoy refaccionado, edificio de Tribunales, Cine Odeón, que eran los más importantes, otro edificio nuevo que surgió en esa época es que de Departamentos que esta frente a lo que era el Bco. de Italia y R. de la Plata, hoy Suc. Centro Bco. E. Ríos, en calle E. Ríos y B- de Irigoyen, antiguamente funcionaba el café Tokio, atendido en su momento por Japoneses
Saliendo del radio céntrico, muy acotado en su momento están los edificios aledaños y los del suburbio, , generalmente se destacan los clubes de básquet y football
Dentro del ámbito económico, esta fue y es en algunos aspecto zona agrícola ganadera y citrícola, que su momento era el fuerte de la ciudad, por la cosecha de fruta cítrica como la elaboración más adelante de Jugos y pulpa que se exportaba por la firma Pindapoy y Litoral citrus de las Tejas en el Martillo V. Adela, que aún hoy funciona, no así Pindapoy que pasó a manos de Baggio. Otra actividad importante fue la Forestación que tuvo mucho impulso en esos momentos, para permitir el trabajo de aserraderos.
En esos años aúno estaba la represa de Salto Grande, y la madera veía del norte por el río en lo que se llama jangada y se estacionaban hacia en N. del club Regatas Concordia. Existían también fábricas de
curtiembres que hoy ya no están. También frente a los galpones de encomienda del Ferrocarril, había barracas de acopio de lana de oveja, que luego se exportaba o industrializaba, pero no en la zona, tampoco existe. Sobre calle Libertad y sobre las vías del ferrocarril Gral. Urquiza que así se llamaba, estaba Molino Ríos de la Plata, que empleaba a muchas personas, también desparecido, al igual que las oficinas del Ferrocarril, que tenía muchos empleados y luego se quedaron del día a la noche sin trabajo, a causa de políticas mal empleadas de nuestros gobernantes.- Nuestro Puerto en su momento tuvo actividad, había navegación por el Río que llevaba pasajeros o sea que venían barcos al mismo, tal lo demuestra la estructura que tiene, como así también y en combinación con el ferrocarril transportaban cargas generales que trasbordaban a barcazas, hoy desaparecido también, todas esta fuentes de trabajos que eran parte de la dignidad de la persona por tener un trabajo digno, por la acción desmedida e inconsulta como arbitraria de muchos gobernantes, produjeron el deterioro de esta herramienta importante que sustentaba la vida del hogar.-

 

La escuela que me albergó desde mi niñez hasta mi adolescencia fue la Escuela Norma Mixta D. F. Sarmiento. Muchos y variados los recuerdos que guardo de esa escuela querida. En su primera etapa, la infancia desde 1er.grado has el 6º, hay cosas que uno no las tiene presente pero hay otras que han quedado como imágenes fijas que no se borran con el correr del tiempo.

 Cuando hablo de las imágenes me refiero a las distintas docentes que he tenido por educadoras y principalmente a la maestra de 1er. Grado que vivía por calle 25 de Mayo a la vuelta de la escuela, y que me he enterado que aún vive en Bs. As. ; la maestras de 3er. ,5º y 6º grado que cuando practiqué para maestro , fueron también las mismas docentes que me orientaron.

Construcción de la Defensa Sur para evitar inundaciones
Construcción de la Defensa Sur para evitar inundaciones


La mayor problemática que se presentó por esos años fue en 1959 con la inundación que provocara el
río Uruguay.  La ciudad quedó como bombardeada, ya que la fuerza del agua sumado a los grandes troncos que traía de las jangadas, a todas aquellas viviendas que las tocó las destruyó totalmente.  Miles de personas en ese entonces que vivían aledañas al río o dentro de lo que era la cota 14, fueron  alcanzados por las aguas que llegaron a más de 15 metros de altura, todas esas familias quedaron sin viviendas y fueron alojadas en galpones, escuelas, y clubes, vagones del ferrocarril, hasta que pasó la creciente pero ello se prolongó por mucho tiempo, y no obstante, una vez que retornaron a sus hogares se sucedieron nuevas crecientes. No de la magnitud de la del 59, pero que sí apareció nuevamente el fantasma de los inundados que hubo que reubicarlos nuevamente.  Esto fue ocurriendo por varios años y q que desaparece cuando se construye la represa, ya no ocurrieron estos fenómenos, pero aparecieron otros, que hoy por hoy lo estamos viendo y es que el río carece de poca agua y por otras causas. Como consecuencia de todos estos problemas se construyeron nuevos barrios y viviendas para reubicar a estas personas, que hoy por hoy fueron totalmente desalojados y reubicados de los lugares que vivían, principalmente al otro lado de la Estación Central del ferrocarril, y que hoy esos espacios son espacios verdes y de esparcimiento.
Habría más para detallar de esa época, pero con más tiempo se podría explicar, para que los jóvenes de hoy comprendan el por qué de muchas cosas, que ellos no saben y sería interesante se interioricen para poder contribuir en el futuro a mejorar más nuestra ciudad y corregir errores que se han cometido de los cuales fuimos actores y no dijimos nada en su momento.-